Templos, cines y estacionamientos: el triste fin de los míticos cines porteños

En los '50, se multiplicaban en barrios como Boedo, Belgrano, Flores o Caballito. Pero no resistieron el paso del tiempo y fueron pocos los que se conservaron o terminaron reconvertidos en espacios culturales. Por qué la mayoría no pudo tener ese destino y terminaron demolidos.

La película italiana Cinema Paradiso, estrenada a fines de los '80, fue profético con el destino de muchos de los cines porteños.

Un joven, que desde niño proyectaba películas en el cine del pueblo italiano donde vivía, regresa ya de adulto y descubre que el edificio será demolido para instalar allí una playa de estacionamiento. Esa fue, precisamente, la suerte de las salas Libertad Lamarque, en Caballito, o el Coliseo, de Flores.

En los '50, los cines se multiplicaban en barrios como Boedo, Belgrano, Flores o Caballito. Pero no resistieron el paso del tiempo y fueron pocos los que se conservaron o terminaron reconvertidos en espacios culturales.

Por qué la mayoría no pudo tener ese destino y terminaron demolidos.

Tags relacionados

Compartí tus comentarios