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Bajar los costos o devaluar
Por Victoria Giarrizzo Economista y Directora de CERX.
Victoria Giarrizzo Economista y Directora de CERX ()
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03:00

Los problemas de competitividad de la Argentina son evidentes y más evidentes. Las importaciones están creciendo agresivamente y como diez años atrás, la industria vuelve a tener dificultades para competir en los mercados internos y las plazas internacionales.

Pero el culpable eterno de la escasa competitividad argentina, el tipo de cambio, esta vez mira desde un costado. Es que aunque la aceleración inflacionaria, la estabilidad del dólar y el aumento rápido en las importaciones, generan la percepción de que el tipo de cambio está tan sobrevaluado como en la convertibilidad. Un análisis rápido de las diferentes mediciones de tipo de cambio real, confirma que esto no es así: el desborde de los precios ha ido reduciendo rápidamente la ventaja cambiaria lograda con la devaluación, pero aún no la eliminó.

El tipo de cambio real actual ajustado por la inflación interna y los precios de EE.UU. sigue siendo 23% superior al que había en 2001. Y si se toman medidas más representativas de la competitividad cambiaria, como son los tipos de cambios reales bilaterales con los principales socios comerciales, se obtienen conclusiones similares. Con Brasil, país que explica el 21% de las exportaciones argentinas y el 30,5% de nuestras importaciones, el tipo de cambio real bilateral aún resulta 109% más competitivo que en 2001. Lo mismo sucede con otros grandes socios comerciales como Estados Unidos, China, o la Unión Europea. Con los países de la zona euro se mantiene una competitividad cambiaria 83,5% mayor que en los ’90 y con China 47,1% superior.

Claro que esto nos lleva a la pregunta obvia: ¿por qué si el tipo de cambio es más competitivo que en los ’90, las empresas muestran dificultades similares o mayores a las que tenían en esos años?

Está claro que la Argentina ya no tiene el tipo de cambio super alto que logró mantener entre 2002 y 2006. Hoy el tipo de cambio real es 40,5% menor al promedio de aquellos años, y solo en lo que va de 2010 perdió casi 10% de competitividad. Pero aún así, el tipo de cambio todavía debería darle oxígeno a la industria.

¿Por qué no lo hace? La respuesta está en los costos de producción, que registran aumentos sostenidos y agresivos desde 2002. Concretamente: desde aquel año, los precios promedio de las materias primas, que son insumos básicos para la producción industrial, se duplicaron en dólares y subieron 610% en pesos, el salario obrero se multiplicó por 5 veces, y la presión tributaria, en lugar de ser una herramienta de apoyo a la competitividad, aumentó casi 10 puntos porcentuales oprimiendo al sector productivo.

Esta realidad da lugar al dilema actual: el dólar a $3,9 es insuficiente para la estructura de costos que tiene la industria. O lo mismo es decir, los costos de producción actuales sólo son viables con un tipo de cambio mayor.

Para resolver este dilema, hay dos caminos: el más simple pero de alto riesgo, que es la devaluación; o el más sofisticado pero sostenido que es utilizar la política económica para inducir bajas de costos. Esto no significa reducir el componente más frágil de los costos (el salario), sino atacar el componente tributario y financiero.

Los fundamentals de la argentina hoy no son los adecuados para utilizar el ajuste cambiario como medida pro-competitiva. Con una inflación que está rondando el 25% anual, un retoque en el tipo de cambio llevaría a un problema mayor, que rápidamente terminará socavando la ventaja cambiaria que se pretendió lograr. Según estudios que venimos realizando desde el año pasado en CERX, la asociación devaluación-inflación sigue muy arraigada en la población argentina. Por ejemplo, frente a subas del dólar, 85% de la gente teme disparadas de precios, y el 75% del público considera que si el dólar subiera 20%, los precios subirán 20% o más. Es decir, el pass-through psicológico para la mayor parte de la población, es de 100% y eso incrementa los efectos negativos de una devaluación.

Pero más allá de los análisis sobre la conveniencia o no de devaluar, y a pesar que el gobierno parece tener en claro que no es momento de un retoque cambiario, la realidad se impone, y en la medida que la inflación avanza los problemas de competitividad se agravan, poniendo en riesgo el mercado laboral.

La Argentina hoy no tiene margen para devaluar, porque cualquier movimiento levemente agresivo en el tipo de cambio activaría una cadena de consecuencias. Sin embargo, si no se ponen en marcha políticas para reducir costos, como puede ser un reordenamiento y recorte tributario o políticas para reducir costos financieros, será inevitable activar el camino fácil... el de las devaluaciones competitivas, que alivian un dolor con otro, pero no solucionan los problemas de fondo de la industria argentina, que son sus costos excesivos.

12 Comentarios
Jose
Pase los 30 y tambien ya estoy podrido...
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El argentino
La verdad sobre la economia argentina que esta volviendo a la decada de 1960, pues se repite la historia y nunca aprende del pasado. El principal problema del pais es la desconfianza de los argentinos al gobierno, por eso compran dolares como un seguro. Pues el gobierno no progreso nada,y siguen dispilfarro impresionante con un record de la historia argentina. En cualquier momento la economia argentina va a estallar, tenemos que soportar fuertes ajustes. Porque sigue subiendo la inflacion? la culpa principal es el gobierno que gasta sin parar y aumenta los impuestos y inventa nuevos impuestos como en la epoca de la edad medieval, que el rey confisca a los pobres que no pueden pagar impuestos para llenar los bolsillos de los empleados publicos. No hay solucion para resolver este problema, pues es imposible, salvo que el gobierno renuncie la politica fiscal. Saludos
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NESTOR
SE AGRAVA LA SIUACION A MEDIANO PLAZO NO SE SI PODRIA HABER UNA DEVALUACION BIEN ENTENDIDA, CREO QUE SI SE AGUDISA LA SITUACION ECONOMICA-SOCIAL VOLVERAN INTENTAR EL 1$ X1 USS, ES LA UNICA HERAMIENTA QUE FUNCIONARIA EN UN CONTEXTO DE INFLACION COMO AHORA, OLVIDENSEN DE REDUCIR COSTOS Y SI LO HACEN OBVIAMENTE SERAN LOS SALARIOS!!
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santiago
Solucionfinanciacion a tasas logiicaseliminacion de impuestos distorsivos.flexibilizacion laboral.Disminucion de alicuotas.Sistema bancario en serio.Eliminacion de una de las camaras ( o diputados o senadores), mucha estructura al gas...Politicas a corto, mediano y largo plazo, y transparencia de informacion.Todo esto no lo tiene el gobierno entonces veremos las consecuencias...
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Patrick
Les apuesto que van a devaluar sin decirlo, centavo a centavo, todos los días...... asi sigue la fiesta del gasto publico, corrupcion, mas sabiendo que hay elecciones el año que viene....nunca les alcanza la plata.... ESTOY HARTO YO TAMBIEN, DE ESTOS DIRIGENTES PARASITOS QUE NOS CHUPAN LA SANGRE Y NOS TOMAN EL PELO.......
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Sergio M
Creo que la busqueda de competitividad no termina con devaluar , hoy desde el estado se podría articular juntos con entidades empresarias como sindicales herramientas como mejorar la productividad de la gente , tener costos ciertos sobre accidentes laborales , enfermedades profesionales , etc . Por otro lado si nuestro país adopta un perfil exportador de bienes industrializados no debería existir los derechos de exportacion del orden del 4 al 6 por ciento que se le cobra al exportador , suprimiendo estos derecho mejora el tipo de cambio automaticamente sin mover el tipo de cambio real . Mejorar los tramites para la exportación que tambien implican un costo . Osea hay mucho por hacer sin necesidad de tocar el tipo de cambio pero esto implica un política muy clara de parte del estado .-
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PabloG
Excelente el articulo. Hay gente que sigue pensando que la devaluacion va a resolver lols problemas y males de la competitividad de la industria, y vimos que no alcanza, faltan medidas mas radicales como un sistema financiero al servicio de la produccion y un sistema impositivo al servicio de la produccion. La predispocion psicologia a llevar la devaluacion a inflacion me sorprendio. Coincido con los comentarios de que seguramente eso se debe a la falta de planes consistentes y prudentes, pero es un dato importamnte saberlo.
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Sergio
Hace rato que la recaudacion es lo suficientemente alta como para implementar una plan que ayude a reducir la carga tributaria sin afectar demasiando las arcas. La corta historia K demuestre que haran cualquier cosa antes que tocar la caja. Lamentablemente.
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anti-kk
En el día de hoy ha comenzado el proceso de DEVALUACION del peso mediante la imposición de topes para compra de dólares ($ 30.000 / mes, sin comprobantes de ingresos - ¡ nada ! ). La etapa siguiente será el desdoblamiento del mercado de cambios -oficial y paralelo- más la consecuente proliferación de las "cuevas" añ mejor estilo de épocas pasadas.....
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gerardo L.
siempre la misma pelicula en este pais de cuarta......a los 60 estoy harto de la Argentina y sus dirigentes
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LAURA
El argentino es muy particular, todo los malo viene atado a la devaluacion, si se devalua el peso suben los precios, se viene la hecatombe, sin embargo durante este ultimo tiempo el valor del dolar no se modifico sustancialmente, casi nada diria, y los precios han pegado una estampida. Por otro lado en estos ultimos años el dolar fue fluctuando y los precios internos no han fluctuado como el dolar sino siempre han subido. Hoy las empresas no tenemos parametros de comparacion interna ya que segun el Indec practicamente no tenemos inflacion, el dolar esta estable totalmente, y los gremios sindicales negocian aumentos que rondan el 35% anual y los precios siguen en alza, que locura no!!, pero todo es culpa del valor del dolar, todos piden por favor no devaluen!!!Coincido con lo expresado por la Dra, Giarrizzo pero este gobierno en particular no tiene ninguna intencion de reordenar ni realizar recortes tributarios y menos reducir los costos financieros ya que es la base para tener caja para seguir con su politica de redistribucion del ingreso sin tener en cuenta que para que ello ocurra las empresas, de todo tipo, deben poder funcionar como corresponde para generar empleo y poder pagar sus impuestos. Personalmente creo que en algun momento la estampida va a llegar, esperemos que no tarde demasiado como ya ocurrio en el 2002 para evitar las consecuencias que todos tuvimos que pagar.
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Loco x futbol
Es bueno el artículo, faltaría indicar el principal problema argentino para la competitividad: la falta de financiamiento. Solamente una inversión privada mas fuerte puede evitar que la argentina pierda competitividad (una tontería que vale la pena repetir). No creo que el problema sean las importaciones, que de por si actúan como ancla inflacionaria.Por último, no coincido en el concepto (creo que de Cavallo) que el argentino tiene predisposición psicológica a la inflación. Simplemente, no hemos tenido planes económicos consistentes, confiables, medidas cambiarias prudentes y medidas monetarias razonables (hoy la base monetaria está creciendo año a año un 20 a 25%). En los momentos históricos en donde hubo planes o al menos metas razonables, no hubo problemas con el dolar. En realidad, el argentino no teme por el dolar, sino que tiene incertidumbre por el futuro.
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