03:00
Casi al mismo tiempo que en Diputados comenzaba un nuevo tironeo entre oficialismo y oposición, la presidenta Cristina Fernández exhortó al Congreso a “empezar a discutir los temas verdaderamente importantes” y a los legisladores “, cualquiera sea su partido, cualquiera haya sido su responsabilidad en la historia, pensar un poco más en el país”.
En un acto en el barrio de Mataderos, la Presidenta comparó al país con una fábrica recuperada. Y en esa línea pidió “a la oposición que entiendan que la fábrica tiene que seguir abierta y funcionando”. También insistió en que “no hagan tanto daño”. En esta nueva embestida, coincidente con el planteo opositor contra los Decretos de Necesidad y Urgencia para el pago de deuda con reservas del Banco Central- manifestó también que “si no nos quieren ayudar, por lo menos no empujen para cerrarla”. Ante obreros de una firma quebrada y luego recuperada por sus empleados, Fernández de Kirchner prometió que “cueste lo que cueste, esa fábrica que es el país va a seguir funcionando, no la van a cerrar”.
La jefa de Estado aprovechó para anunciar el envío al Parlamento de un proyecto para reformar la ley penal tributaria y conseguir que de esa forma “los evasores tengan trajes a rayas”. (Más información pág. 5)
Además de sus pedidos, reclamos y advertencias, la Presidenta defendió -una vez más- la iniciativa oficial de pagar la deuda con reservas y cuestionó el proyecto de hacer coparticipable el impuesto al cheque. “Esta gestión no ha hecho más que pagar la fiesta que otros hicieron”, enfatizó, tras lo cual dijo que estará “hasta que paguen justos por pecadores”, en tanto enumeró el envío de fondos a las provincias. Indicó, por ejemplo, que “estamos ayudando, a través de programas de asistencia directa con más de $ 10 mil millones, a la mayoría de las provincias argentinas”. Y agregó que “de los $ 298 mil millones de presupuesto, la absoluta mayoría se ejecuta en las provincias”. Por otra parte, Fernández de Kirchner recordó que fueron esos mismos dirigentes -en referencia a la oposición y especialmente a la UCR- los que nos “dejaron la Argentina del 2001 y ahora no nos permiten pagar su deuda con reservas”. “La deuda de ellos, la del corralito, del Plan Brady, la pesificación asimétrica, la del Megacanje”, recordó.
Del acto, realizado en la ‘Cooperativa de Trabajo, Envases Plásticos Flexibles Mataderos LTDA’, participó también el histórico dirigente de los gráficos, Raimundo Ongaro, a quien la presidenta elogió calurosamente: lo llamó “gloria viviente del sindicalismo argentino”.
Acompañaron a la jefa del Estado los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, con quien se mostró públicamente por segundo día consecutivo.