Domingo 1 de agosto de 2010 RSS XML Cronista.com como página de inicio
Buscar
Buscador avanzado
Ediciones anteriores
Últimas Noticias Edición Impresa Mercados Online Columnistas Videos Cartelera Herramientas
Moraleja: cuando Cristina controla su discurso, el Gobierno hace política y gana
Ignacio Miri Editor de Política imiri@cronista.com ()
Imprimir Recomendar  
03:00

Alguien en el Gobierno tendrá que reconstruir la secuencia. El lunes 8, luego de pasar el fin de semana fuera del ojo público en El Calafate, Cristina Kirchner levantó una de sus acostumbradas cadenas nacionales y pronunció por canales de cable un discurso referido al Día Internacional de la Mujer. Risueña, abandonó su agresividad de la última semana y no habló de la oposición. El martes 9, la Presidenta almorzó con la CGT en Olivos se mostró conciliadora y desempolvó por ¿tercera? ¿cuarta? vez su convocatoria a un pacto social entre empresarios y sindicalistas.

Ese mismo mediodía comenzaron a cambiar las cosas. El senador pampeano Carlos Verna –hasta ese momento cercano a la oposición– se reunió con los oficialistas Miguel Pichetto y Nicolás Fernández y adecuó su proyecto de ley sobre el uso de reservas del Central al gusto exacto del Gobierno. Pasaron sólo unos minutos antes de que la Presidenta pidiera cámaras de televisión en la Casa Rosada para decir que le gustaba el proyecto de Verna.

Los hechos del miércoles –con el estallido de la oposición– y del jueves –con el desvanecimiento del quórum para rechazar el pliego de Mercedes Marcó del Pont, tratar la ley del cheque y cuestionar al directorio del BCRA– están más frescos en la memoria, pero sirven para terminar el recorrido lógico: cuando el Gobierno se calla o se detiene unas horas a pensar, la oposición vuelve a ser lo que es, un conglomerado multicolor de partidos con mayor o menor consolidación y de proyectos personales con mayor o menor figuración.

La Casa Rosada había tomado nota de ese detalle (existen decenas de declaraciones de ministros y de la propia Presidenta o de su marido calificando a la oposición como un rejunte) pero sorprende que haya tardado tantos meses en entenderlo. Acá y en la luna, la dispersión del adversario es una ventaja del grupo propio. El hecho de que la oposición sea un pastiche no hace más que favorecer al Gobierno, que todavía, mal que mal, mantiene dos bloques muy numerosos en la Cámara de Senadores y de Diputados unificados bajo la sigla del Frente Para la Victoria. Lo único que tenía que hacer la Presidencia era parar, aunque sea por un par de días, de dispararse a sus propios pies y ensayar negociaciones con uno o dos de los pequeños fragmentos que se habían anotado sin demasiadas convicciones en la oposición.

Ayer fue el propio Néstor Kirchner el que se encargó de retroceder –perdón por el vocablo, señor diputado– y ensayar negociaciones con algunos senadores. Al mediodía, llamó por teléfono a un movedizo funcionario peronista y le pidió precisiones sobre una conversación que había tenido ese mismo día con el Gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi. “¿Lograte convencerlo con lo de los senadores?”, preguntó Kirchner. “Sí”, respondió el peronista. “Bueno, entonces hablale a De Vido para que llame a Colombi”, dijo antes de cortar el diputado como si todavía fuera Presidente. ‘Llamalo a De Vido’ tiene el mismo significado hoy que en 2003. Quiere decir ‘Manden la plata para las obras que necesita el Gobernador’. Con la santafesina Roxana Latorre y con la rionegrina María Bongiorno habían arreglado el día anterior.

¿Es eso un pecado? No. Se llama hacer política. Se llama negociar con inteligencia. Se llama buscar coincidencias con personas del mismo partido o de sectores cercanos. Se llama evitar la confrontación ineficiente. Se llama, tal vez, dejar de autoboicotear la economía que –según evalúan incluso los analistas más alejados del Gobierno– estaba preparada para mostrar tasas de crecimiento fabulosasas este año y que fue detenida sólo por la impericia verbal de los Kirchner.

Por supuesto, la oposición se sentirá frustrada. Creerán que fueron traicionados. Pensarán que resultaron víctimas de una jugarreta política. Eso dirán los más verborrágicos. En el fondo, esperarán pacientes a que Cristina o Néstor Kirchner vuelvan a los discursos flamígeros anunciando modificaciones administrativas o contables como si fueran la reforma agraria. Si el matrimonio hace eso otra vez, la unión de los opositores resurgirá mágicamente.

11 Comentarios
RMS
Sr. Mira para usted el fin justifica los medios. Perdón pero estos senadores traicionaron al pueblo que los voto para que pongan limites a la prepotencia, y estoy segura que el proceder bipolar de estos senador es "pan para hoy y hambre para mañana". Sr. Mira su "Moraleja" es muy mala, debe dedicarse a otra cosa y no escribir sobre la política corrupta, como si los corruptos son los únicos inteligentes, se está equivocando mucho, el pueblo argentino es inteligente y sabe lo que hace cuando vota.
Responder  
Carlos
Estimado Ignacio, parece que los valores se caen como se esta cayendo la sociedad- Ganar no significa que se este asiendo politica o generando consensos. Eso no es politica es corromper a las personas y a las intituciones, es apretar y negociar dinero fuera de los alcance que determinan las instituciones. NO coincido con tu punto de vista. Si no para que sirve la representacion popular, si lo unico que importa es que precio tiene un senador o un gobernador.
Responder  
Camboyano
"..cuando Cristina controla su discurso..".Hasta baja el riesgo pais!!.Veamos,mostramos unos ratios espectaculares de deuda vs PBI,(que por supuesto no dejamos auditar),y para ser breves batimos continuamente records en el rubro economico que se mire(al menos segun el gobierno) pero,para prestarnos plata nos piden el 14% y a Grecia,a pesar del bolonqui que tiene,solo le piden el 6,5%.Sera acaso una confabulacion mundial contra nuestra esforzada y nunca bien ponderada Cris?.-
Responder  
guri
No me parece que manejar el pais con chantajes económicos a los gobernadores para que presionen a sus diputados y senadores sea hacer política, eso tiene un nombre y es chatage.Hacer política es convencer al otro de que nuestra idea es correcta y si la misma no lo es, y otro propone una mejor, aceptarlo y apoyar la misma no considerando esto perder una guerra.
Responder  
PINGUINFAN
El periodismo y algunos estimados colegas descamisados del foro, subestiman al gobierno y despues no encuentran explicaciones coherentes de porque el gobierno se recupera dia a dia y gana el afecto popular muestra de ello es el multitudinario acto de ayer en Ferro, el pais virtual es el que ve al gobierno sin chances y agita fantasmas de caos que solo posan en sus sueños desestabilizadores, el pais real es el que recupero la dignidad del trabajo, el salario, las jubilaciones, la memoria, en fin en hora buena comienzan a reconocer la derrota.Sigan Participando.
Responder  
daniel
creo y haciendo un poco de futurismo que todos los caminos conducen a cobos
Responder  
jose luis fernandez
Coincido con este comentario. Son los propios K que se boicotean y obran con impericia y soberbia , malogrando los correctos lineamientos y acciones de su gestión
Responder  
Eduardo La Torre
Muchachos de la oposición, que la oposición sea constructiva, no destructiva por que sí. Así la cosa no funciona y el país con ustedes.... mamita, que miedo tengo, aunque si siguen así de seguro no ganan nunca màs nada eh.
Responder  
OPOSITOR
Parece que la oposición se pasó del lado de los Kirchner. !!!Si, no se dieron cuenta que con cada acto lo que hacen es que la gente común se de cuenta que son inútiles ??. Lo demostraron con la Alianza y ahora siguen demostrando que no tienen ni idea de por qué se oponen. Cuando voté al radicalismo esperaba otra cosa, ahora me parece que en 2011 la voto a la Cris.
Responder  
Pablo De Ramos Mejía
¿Por qué no llamamos a las cosas por su nombre? Este llamado pacto social, en los términos en que se lo plantea, es decir con las corporaciones sindicales y empresariales como protagosnistas excluyentes; es lisa y llanamente un acuerdo facistoide a los que nos tiene acostumbrados la dirigencia vernácula históricamente. Nose habla de políticas de Estado, es decir acuerdos entre las distintas fuerzas políticas alrededor de ciertos puntos básicos, más allá de quien le toque gobernar. Se recurre al acuerdo corporativo con empresarios prebendarios y sindicalistas corruptos, como corresponde a un gobierno peronacho que se precie de tal.
Responder  
Camboyano
Interesante punto de vista Miri,pero hay varios detalles que se esta olvidando,y el mayor es la gente en la calle que ya le bajo el pulgar a esta forma de gobernar.Es la gente a la que la inflacion,y desde hace rato le esta licuando el sueldo y sus ilusiones,esa misma gente a la cual la asaltan,o matan por monedas.Es la misma que ve a los faloperos,o que torturan a sus ancianos por monedas,o le meten falopa a los chicos.Shylock podra hacer todos los negocios que quiera con los congresistas,pero el combustible que alimenta a la caldera del congreso se esta agotando.-
Responder  

Ingrese su comentario
Ingrese código de Validación
Nombre
Comentario
Enviar Comentario
Imágenes
* Haga click en la foto para abrir la galeria
Herramientas
delicius.us
Google Bookmark
Technorati
Barrapunto
Neodiario
Facebook
Meneame
Yahoo My Web
Fresqui
Barrapunto
Enchilame
Copyright 2007 - Cronista.com - Todos los derechos reservados