03:00
Lejos de las épocas de mayor tensión, pero más en línea con el escenario que la identificó en los últimos años, la Argentina volvió a cerrar en enero su segundo mes consecutivo con fuga de capitales. Si bien los saldos aún son prácticamente despreciables, la evolución revela un regreso a un proceso de salida que parecía haber quedado atrás y que impide al país sumar reservas en igual magnitud que los países de la región.
Para enero, las consultoras privadas estimaron una dolarización de portfolio de entre u$s 75 y u$s 150 millones, similar a la registrada oficialmente en diciembre (u$s 134 millones), que revierte la incipiente tendencia alcista. Fue el efecto de 30 días cargados de enfrentamientos políticos, entre el Gobierno, el Banco Central y la oposición, que pusieron al país al borde de una crisis institucional.
“En las últimas semanas, en las cuales no sólo en el contexto local se profundizó el malestar sino que tampoco afectó el escenario internacional, la dolarización fue en ascenso. No obstante, como dato favorable tenemos que permanecemos lejos de las fuertes episodios de fugas de capitales que se produjeron en otros momentos de tensión como la crisis del campo o bien los primeros meses del año pasado”, explicó un informe de Portfolio Personal, que calculó una fuga de u$s 155 millones para las primeras tres semanas del mes.
En la consultora Bein & Asociados, que realizan una aproximación sobre la base de los datos de Ciara (la liquidación de exportaciones de cereales y oleaginosas) y la compra de divisas del Banco Central, estimaron este saldo en apenas u$s 73 millones. En Econométrica, donde confeccionan el dato de todo el saldo comercial (es decir, agregan las importaciones), la cuenta da también negativa, pero en u$s 150 millones.
El ruido político hizo que en la Argentina la acumulación de reservas fuera mucho más modesta que en los países vecinos. El país captó sólo un 5% de las reservas que en este mes sumó la región (considerando una lista de siete países: u$s 4.717 millones). Perú logró el mayor ritmo mensual, con un 3,5% de incremento (u$s 1.167 millones); después México y Uruguay, con 1,9%; Brasil, con 0,8%, y Argentina, con 0,5% (ver infografía).
En el mes de transición entre Redrado y Marcó del Pont, el Banco Central pudo comprar la menor cantidad de dólares desde octubre pasado: unos u$s 920 millones. Y sintió el mayor peso de la crisis en la última semana, cuando adquirió sólo u$s 163 millones, muy por debajo del promedio del mes, que estuvo cercano a los u$s 253 millones semanales.
“El conflicto que desató la creación del Fondo del Bicentenario no generó un incremento importante en la salida de capitales privados, que se mantiene en niveles cercanos a cero desde el mes de octubre de 2009, luego de promediar los u$s 1.800 millones
mensuales por poco más de dos años consecutivos”, explicó el analista Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica. Y precisó que, pese a la leve baja en el ritmo de compras la última semana del mes, lo acumulado por el Central sería similar al saldo comercial que él mismo estimó para el primer mes del año, y que fue cercano a los u$s 1.000 millones. “Eso significa que el organismo compró casi todo el superávit comercial del período”, agregó.
En Portfolio, sin embargo, advirtieron que si bien ven “poco probable” volver a los antiguos niveles de fuga, la variable deberá seguir monitoreándose: “La desconfianza podría profundizarse si se ratifica el avance de cambios en la Carta Orgánica del Central y de políticas monetarias orientadas a una mayor presión devaluatoria. Así, por ende, la presión sobre el billete también podría incrementarse. De todos modos, vemos positivamente la mayor oferta de dólares de exportación que por motivos estacionales se daría en las próximas semanas”, concluyeron.