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Las gigantes multinacionales Monsanto, Dow Chemical y BASF aseguraron que las ventas de pesticidas en la Argentina se dispararon debido a que los agricultores luchan por salvar la cosecha de soja sin precedentes de los estragos de insectos y hongos.
La división AgroSciences de la química Dow espera tener ventas récord de pesticidas este año, ya que las temperaturas templadas en el invierno favorecieron la multiplicación de los insectos, dijo Juan Carlos Lissarrague, gerente de marketing de insecticidas de la compañía, aunque se negó a dar detalles financieros.
La Argentina es el tercer mayor productor de soja del mundo y el principal exportador. Los agricultores sembraron esta campaña 19 millones de hectáreas con la oleaginosa, más que en ningún otro ciclo hasta la fecha, y se pronostica que cosecharán unos 53 millones de toneladas de estos granos. El año pasado, cuando se dio la peor sequía en un siglo, la cosecha sojera se redujo a 32 millones de toneladas, desde los 47 millones del ciclo previo.
El Niño
La mayor semillera del mundo, Monsanto, espera que las ventas de su herbicida Roundup (glifosato) igualen la cantidad sin precedentes de la campaña 2007-2008, dijo Juan Farineti, director de protección de cultivos de Monsanto en la Argentina. El ejecutivo rehusó dar detalles financieros de la operación. En la campaña 2008-2009, las ventas de herbicidas cayeron, al causar estragos en las cosechas la prolongada sequía.
Tanto la Argentina como Brasil (el segundo productor y exportador de soja del mundo) se están beneficiando de las lluvias torrenciales creadas por El Niño, fenómeno meteorológico que se forma en el Pacífico e influye en el clima en todo el mundo. Pero las lluvias, junto con el calor, han aumentado paralelamente la presencia de hongos y malezas que atacan las plantas de soja.
Fungicidas en alza
“El año pasado, cerca de un 20% de las plantas de soja fueron rociadas con fungicida, pero este año la cantidad ha subido a cerca de un 40%”, dijo Marcos Lafuente, director de cosechas de soja de BASF en la Argentina. “Dos años atrás, la Mancha Ojo de Rana era un hongo casi inexistente en la Argentina, y ahora es casi una epidemia”, señaló.