El Consejo de Administración de General Motors decidió cancelar la venta de su filial europea Opel a la empresa canadiense Magna International ante la mejora de la situación del sector y la empresa, lo que supone un capítulo más de un proceso que comenzó hace cinco meses cuando GM se declaró en bancarrota.
Ante esta situación, se anunció que la canciller alemana, Angela Merkel, tratará con el presidente estadounidense, Barack Obama. En Europa se interpretó hoy la decisión de General Motors como un doble revés para la canciller alemana que, además de haberse involucrado personalmente en la venta a Magna, recibió la noticia horas después de haber alabado la amistad germano-estadounidense en el Congreso.
El gobierno alemán asegura que la noticia ha sido una sorpresa para todos, no sólo para Alemania sino también para otros países europeos con plantas de Opel, y que la decisión ha causado "desilusión" y hasta "ira" en Berlín.
Pero para los medios que han seguido con atención el proceso de venta tal sorpresa resulta inexplicable, puesto que en las últimas semanas ya había habido indicios de que GM podría inclinarse por no vender finalmente su filial europea.
“Puedo imaginar que durante los próximos días se producirá un contacto entre la canciller federal y el presidente de Estados Unidos”, dijo hoy Ulrich Wilhelm, portavoz oficial del gobierno alemán.
Tras comentar que considera la decisión tomada por General Motors como “definitiva”, Wilhelm subrayó que el Gobierno estadounidense ha sido totalmente ajeno a la misma.
El portavoz del Gobierno germano reiteró que las autoridades de este país se sienten decepcionadas y perplejas ante la actuación de General Motors.
Sin embargo consideran que de la decisión tomada en Detroit se desprende que GM está dispuesto a asumir la total responsabilidad financiera sobre Opel.
En ese sentido recordó que GM tiene hasta el 30 de noviembre para devolver al Gobierno alemán el crédito puente de 1.500 millones de euros que se concedió para garantizar el funcionamiento de Opel mientras se decidía su futuro.
Por su parte, una portavoz del ministerio alemán de Economía confirmó que General Motors tiene intención de presentar en breve un modelo de reestructuración para Opel.
Preguntada por la posibilidad de que GM solicite ayudas estatales de Alemania para garantizar el futuro de Opel, dijo que una petición así sería estudiada, pero que antes deberá conocerse al detalle el plan de reestructuración para el fabricante europeo.
Pero, por su parte, la Comisión Europea (CE) ha vuelto a advertir hoy que no permitirá una "guerra de subsidios" entre los gobiernos europeos encaminada suavizar el nuevo plan de reestructuración de Opel, y se ha ofrecido para mediar.