En otra jornada sin matices diferentes a los que ya están acostumbrados los operadores, la oferta de divisas hoy mantuvo bajo presión al mercado cambiario.
El Banco Central, como se sabe, impide a través de sus compras una baja acentuada del dólar, que amenaza en el circuito mayorista perforar los $ 3,82.
En las casas de cambio del microcentro porteño el billete estadounidense despidió la semana en $ 3,80 para la compra y $ 3,83 para la venta, es decir un centavo abajo de los precios de siete días atrás. Con la supervisión del Banco Central, el dólar mayorista apenas se movió y cerró a $ 3,8218.
“El atractivo despertado por el rendimiento de las inversiones en pesos no ha decaído y mantiene el estímulo para el ingreso de divisas que deprime el nivel del dólar”, opina Gustavo Quintana de la firma López León.
Esta situación, según los especialistas, exige un esfuerzo considerable del Banco Central, que tiene que acudir en auxilio del tipo de cambio con compras de cierta magnitud para suavizar el recorrido hacia abajo en los precios.
"Hace un tiempo, desde principios de 2008, que no se repite este escenario de tantos ingresos de dólares y tanta exigencia del Central para sostener los precios‘, opinaron desde una mesa de cambios.
En esa línea, el sector de las compañías exportadoras, sobre todo agrícolas, está liquidando divisas en torno a unos u$s 60 millones diarios.
Para los expertos la debilidad del dólar a nivel internacional también tiene su capítulo en el mercado local, que reproduce un escenario ya visto con fuerte tendencia a la apreciación del peso.