El ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, confirmó hoy que la empresa Kraft Foods, ex Terrabusi, se comprometió a “mantener todos los puestos de trabajo que existen actualmente” y a revisar los despidos realizados. También ratificó que el Gobierno retirará paulatinamente a los policías que custodian el interior de la fábrica de General Pacheco.
Tomada señaló que se le requirió ayer a la empresa que permita el ingreso de los delegados a la fábrica para que “cumplan su tarea” como representantes de los trabajadores, aunque esta mañana se había impedido la entrada de cinco de ellos.
El ministro, en diálogo con radio La Red, reconoció que le “sorprendió el grado de intransigencia” que mostraron a lo largo de la crisis tanto la empresa como la comisión interna, y si bien se mostró optimista sobre una salida de la crisis, afirmó que “conflictos como estos no se resuelven en 24 horas”.
Tomada destacó que incluso a las mismas autoridades les “llamaba la atención la dificultad que había siquiera en dar un primer paso” ambas partes para superar la controversia.
El titular de la cartera laboral de la Nación ratificó que desde el Gobierno “nos comprometimos al retiro paulatino de las fuerzas de seguridad dentro del sector de la línea de producción”.
“Con relación a estos despidos y suspensiones, queremos que sean revisados y pedirle a la empresa que concrete el saldo que le falta depositar todavía de haberes caídos, lo cual la empresa culminará hoy”, precisó.
En tanto, esta mañana, el titular del sindicato de la Alimentación, Rodolfo Daer, consideró que en las reuniones llevadas a cabo anoche entre las autoridades nacionales y bonaerenses y las partes en conflicto en la empresa Kraft Foods, ex Terrabusi, se alcanzó “una instancia de resolución definitiva” de la crisis.
Daer volvió a cuestionar duramente a los miembros de la comisión interna, divorciados del sindicato, que llevaron adelante la medida de fuerza, al sostener que fue “su conducta dogmática la que impidió” que hasta ayer hubiera una salida al conflicto.
Las actividades en la empresa de alimentos Kraft Foods, ex Terrabusi, se reanudaron esta mañana parcialmente tras el inicio de negociaciones para una salida a la crisis generada por 160 despidos, en tanto guardias impedían el acceso a la planta de General Pacheco de cinco delegados.
Ramón Bogado, miembro de la comisión interna, denunció esta mañana a las 6.50 por C5N que no le permitieron el ingreso al lugar de trabajo, al igual que a otros cuatro de sus compañeros.