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Han pasado apenas nueve meses desde el colapso del banco Lehman Brothers y el comienzo de la peor crisis financiera desde la Gran Depresión. Sin embargo, para los bancos más fuertes, el segundo trimestre de 2009 ha confirmado las tendencias optimistas del primero.
Mientras la vida sigue siendo difícil para entidades como Citigroup, Merrill Lynch, Royal Bank of Scotland y UBS, rivales como JPMorgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Barclays, Deutsche Bank y Credit Suisse hablan en privado de un segundo trimestre récord. Estos bancos se han beneficiado con la actividad en los mercados de commodities y los de operaciones cambiarias, donde se han visto márgenes de ganancia que son entre dos y ocho veces más altos que antes del pico de la crisis financiera, en el último otoño boreal. Al mismo tiempo, las compañías se han precipitado a emitir capital accionario y deuda nueva.
Pero el dato más básico y sustentable en el largo plazo es que se produjeron evidentes cambios en la participación de mercado de los bancos –en todos los segmentos, desde hipotecas británicas a emisión de deuda del Tesoro de Estados Unidos– a medida que los grupos más agresivos aprovecharon las oportunidades que dejaban sus rivales debilitados.
“Antes eran 15 los bancos que competían, ahora son seis. Este es un ambiente fenomenal. Nunca vi algo semejante en mis 20 años en el negocio”, dijo un ejecutivo de banca de inversión.
El área de prime brokerage, que provee servicios financieros a los fondos de cobertura o hedge funds del mundo, no parece un lugar obvio donde ganar dinero, dadas las dificultades que este sector sufrió en los últimos meses porque los inversores han perdido grandes sumas de dinero y han pedido que les devuelvan lo que quedaba. Pero, para los bancos que proveen la financiación, el mercado aún promete ser lucrativo.
Entidades como Credit Suisse, Deutsche Bank y JPMorgan, y en cierta medida Barclays y BNP Paribas, han desafiado el tradicional dominio de Goldman y Morgan Stanley, que en una época contaban entre ambos con 80% del mercado, según se estimaba. Los expertos calculan que ahora estos dos grandes tienen apenas la mitad del mercado, mientras Credit Suisse y Deutsche cuentan con alrededor de 15% cada uno. El cambio fue impulsado desde ambos lados: los hedge funds querían depender menos de una única entidad para sus asuntos financieros, y tanto Goldman como Morgan Stanley redujeron sus balances.
Aunque se estima que los activos de los hedge funds estarían en 50% de sus niveles previos, los bancos más exitosos calculan que están en vías de ganar este año tanto dinero como en un año de auge, aunque con precios más altos. “Estamos poniendo menos balance en riesgo. Pero las ganancias son las mismas”, dijo un ejecutivo bancario senior.El mercado del crédito comercial resultó igualmente dislocado, como les gusta decir a los banqueros, por la crisis. Antes, gran parte del mercado solía estar en las manos de Fortis, Citi y RBS, pero la combinación del casi colapso de la primera de las nombradas, y la reducción en los balances de las otras dos, ha dejado una participación mayor de mercado libre para otros, como HSBC, Deutsche, BNP y Standard Chartered.
Para ellos, el mercado se achicó por la turbulencia, pero ha sido lucrativo, porque es menos competitivo y el riesgo percibido es más alto. “En general el precio se duplicó hacia fines del año pasado”, dijo Stuart Nivison, directivo de HSBC en Europa.
Aunque todavía resulte difícil medirlo, es probable que el cambio más visible en materia de participación de mercado esté en el segmento de hipotecas, y en ningún país esto se ve mejor que en el Reino Unido, donde muchos de los bancos tradicionales simplemente carecen de financiación para seguir concediendo préstamos hipotecarios. Los dominantes son los grandes grupos, que cuentan con la base de depósitos necesaria para financiar hipotecas, independientemente de las dificultades que hayan tenido en el pasado.
Royal Bank of Scotland, Santander y Barclays registraron nuevos préstamos netos. Ray Boulger, de la firma de asesoría hipotecaria Charcol, señaló que el mercado británico está ahora dominado por RBS, Santander, Barclays y, en menor medida, Nationwide, Lloyds y HSBC. Esto es un cambio enorme en relación a lo que ocurría hace un par de años, cuando había 165 proveedores de préstamos hipotecarios y decenas de miles de operaciones de este tipo.
Hubo otros vuelcos. En el área de banca privada, por ejemplo, los problemas de UBS intranquilizaron a algunos de sus clientes, que optaron por recurrir a competidores suizos que operan a menor escala.
Sin embargo, en términos generales, el nuevo orden mundial simplemente implica que un grupo de grandes bancos está siendo suplantado por otro grupo de grandes bancos, que además se benefician porque los precios son más altos. Kian Abouhossein, analista de JPMorgan, comentó que el mensaje es simple: “Lo que los clientes quieren hoy son contrapartes más grandes y mejores”.