El nuevo ministro de Defensa de Honduras, Adolfo Sevilla, pidió hoy al depuesto presidente, Manuel Zelaya, que no regrese al país hasta que haya asumido el nuevo Gobierno que surja de las elecciones de noviembre próximo.
Sevilla, viceministro de Defensa con Zelaya, llamó al derrocado gobernante a “la reflexión” y le pidió que “regrese después al país, cuando el nuevo presidente de Honduras haya tomado posesión”, el 27 de enero de 2010.
También le exhortó que “acepte esta situación (su derrocamiento), que ya es un hecho irreversible”, y que “llame a la tranquilidad al pueblo, a sus seguidores”, para evitar la violencia en las manifestaciones a favor de su regreso al poder.
“Sé que él en ningún momento va a querer que sangre hondureña manche las calles y los suelos de nuestro país”, puntualizó en declaraciones a la emisora local HRN Sevilla.
La petición del ministro hondureño se sumó a la que hizo también hoy el cardenal Óscar Rodríguez para que Zelaya no vuelva al país y contribuya así a evitar “un baño de sangre”.
El Ministerio Público hondureño cursó esta semana una orden de búsqueda internacional contra Zelaya acusado de abuso de autoridad, violación de los deberes de los funcionarios y traición a la patria, entre otros delitos, por los que podría ser condenado a 20 años de cárcel, y advirtió que si el depuesto presidente regresa al país será detenido inmediatamente.