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En un mundo globalizado, los virus no reconocen fronteras. Con una expansión que abarca ya más de 100 países, la nueva gripe A (H1N1) -declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS)- tiene a la población mundial en vilo y a sus gobiernos en una carrera contrarreloj para frenar el brote que se expande, silencioso e impredecible, a todo el planeta.
Cuando el 11 de junio pasado la OMS elevó a 6 (grado máximo) el nivel de alerta por la gripe A, quedó claro que el virus estaba instalado en todas partes. Y que el trabajo de los gobiernos, asesorados por los expertos, debía concentrarse sin demoras en atender a los infectados y extremar las medidas para evitar la propagación de una enfermedad que ya mató a 332 personas en todo el mundo y contagió a otros 77.201, según el último reporte de la OMS.
La respuesta a la crisis, sin embargo, no siempre fue global.
En la Argentina, el gobierno de Cristina Kirchner se resiste todavía a declarar la emergencia sanitaria nacional (sí lo hicieron la Capital y la mayoría de las provincias), pese a ser hoy uno de los países más afectados por el virus. Y en el pico de la epidemia, la ministra de Salud, Graciela Ocaña, desgastada por las internas políticas, dejó su cargo, después de haber sugerido -sin éxito- suspender las elecciones del domingo pasado para evitar los contagios masivos.
El rechazo oficial a esa recomendación asusta, quizá, tanto como un virus sin control. Y pone en evidencia que el Gobierno pensó en el costo político de esa medida antes que en sus consecuencias sanitarias, a pesar a la opinión en contrario de varios reconocidos infectólogos del país.
Hay que decir que esa actitud registra un antecedente cercano en el tiempo: el 15 de abril, el matrimonio presidencial impidió que el Congreso declarara el alerta epidemiológico y la emergencia nacional a causa del dengue. ¿La excusa? Evitar dañar la imagen del país en el exterior. En los hechos, un verdadero papelón. Pero no el único.
En esa misma categoría podría contabilizarse la decisión argentina de impedir los vuelos hacia y desde México en el inicio del brote de influenza A. En palabras de un ex ministro de este Gobierno que prefirió el off the record: “una sobreactuación preelectoral, tras el desmanejo de la epidemia del dengue”.
Lo cierto es que aquella medida, desaconsejada por la OMS, generó el enérgico repudio del presidente de México, Felipe Calderón, y pasó a engrosar la larga lista de cortocircuitos internacionales que acumula el gobierno de los Kirchner de 2003 a esta parte.
A aquella sobreactuación le siguió luego la adopción de medidas tardías, para muchos insuficientes, con el virus ya instalado en el país.
Con más de 40 muertos y un número impreciso de infectados, cuando la comunidad médica esperaba la promulgación de la emergencia sanitaria, la Casa Rosada pidió el cierre de todas las escuelas del país y destinó 1000 millones de pesos al combate del virus. No obstante, por ahora sólo desaconsejó el cierre de lugares de asistencia masiva, una medida que en México resultó muy efectiva, aunque dañó seriamente su economía.
El especialista mexicano en microbiología ambiental Cristóbal Chaidez, de visita en la Argentina, sostuvo que el dictado de la emergencia en México permitió a la comunidad médica actuar con celeridad para contener el virus.
Aunque más cauto, Pablo Bonvehí, jefe de Infectología de Cemic y presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (integra el comité de crisis contra la gripe A) se expresó en igual sentido: “Si declarar la emergencia se traduce en que se permita asignar más recursos a la salud para la atención primaria y los cuidados de alta complejidad, es necesaria”, dijo, consultado por Weekend.
Frente a este panorama local, surge, inevitable, la pregunta de rigor: ¿Qué hicieron los países más afectados para enfrentar la primera pandemia del siglo XXI?
México
El presidente Felipe Calderón anunció que México entraba en emergencia sanitaria el 23 de abril, después de que la gripe A se cobrara cerca de una veintena de vidas y contabilizara más de mil personas infectadas en ese país, el más afectado por el virus.
Aquel drástico anuncio que alertó al mundo –todavía absorto por la crisis económica global–, implicó la cancelación de las clases en todo el país durante dos semanas, el cierre de restaurantes y centros de esparcimiento, así como la paralización de buena parte de la actividad económica en algunos estados mexicanos.Los efectos del brote sobre la economía en general fueron devastadores (ver aparte).
El Gobierno emitió un decreto de emergencia que le dio el poder de aislar a los enfermos, ingresar a hogares y lugares de trabajo y regular el transporte aéreo, marítimo y terrestre para evitar nuevas infecciones. También pudo disponer de inmediato de la suma de u$s 450.000 para combatir el virus, mientras que el Banco Mundial otorgó otros 205 millones en préstamos.
El Congreso se reunió a puertas cerradas y los legisladores usaron barbijos para evitar el riesgo de contraer y expandir la gripe A.
Las autoridades del DF cerraron también estadios de fútbol, cines, gimnasios e incluso iglesias. Sólo shoppings y almacenes permanecieron abiertos. En aquellos días, nadie se animó a salir a la calle sin un barbijo. El servicio de metro, que transporta 4,5 millones de personas diariamente, distribuyó barbijos gratuitos para evitar el contagio entre los pasajeros, al igual que el Ejército lo hizo en las calles. En el aeropuerto de la Ciudad de México se desplegaron brigadas médicas y ante cualquier síntoma de gripe se exhortó a los viajeros a recibir atención médica.
Estados Unidos:
Tres días después de México, los Estados Unidos declaraba el estado de emergencia sanitaria con 20 casos confirmados de influenza A en cinco estados. Su presidente Barack Obama ordenaba una “respuesta eficaz, enérgica y coordinada”, para evitar la expansión del virus. El estado de emergencia permitió en ese país liberar recursos médicos y sanitarios para hacer frente al brote.
Asimismo, el país del norte anunció la distribución de 11 millones de dosis de tratamientos antivirales contra la gripe porcina para ayudar a los estados afectados.
Con el incremento de los casos, Obama exhortó a la población a mantener la calma. Ese país también decidió la creación de un equipo trinacional con México y Canadá para investigar por qué razón la mortandad del virus era más acentuada en el país azteca, una tendencia que hoy parece revertirse. Los EE.UU. ya superó a México en la cantidad de muertos por el virus (127 víctimas) y 27.717 contagiados.
Canadá:
Fue uno de los primeros países en registrar casos de gripe A. El gobierno canadiense aconsejó no realizar viajes a México, salvo que fuera esencial y aumentó el monitoreo para detectar posibles nuevos casos. También anunció un aumento del financiamiento para contener el brote.
El pasado 5 de junio, Canadá decidió acelerar los trabajos para luchar contra la gripe A con la creación de una red de investigación concentrada en la producción de una vacuna contra el virus H1N1. La red está compuesta por 80 científicos pertenecientes a 30 instituciones de investigación y sanidad pública del país. El proyecto tiene un presupuesto de u$s 9,6 millones.
Chile:
Cuando ese país contabilizaba apenas 2 muertos y 335 infectados, la presidenta Michelle Bachelet firmó el 14 de junio el decreto de emergencia sanitaria que otorgó atribuciones especiales al Ministerio de Salud para facilitar la atención a los pacientes contagiados. Otro de los objetivos de la medida fue solicitar las vacunas y los insumos a los organismos sin pasar por las licitaciones de rigor. De esta manera, el país trasandino pidió a la OMS unas 500 mil dosis adicionales de antivirales para sumar a las 950 mil con las que contaba. Y dispuso tratar cualquier caso sospechoso como si fuera gripe A administrando el tratamiento de Oseltamivir, la droga indicada para el virus. La Argentina decidió recién el lunespasado aplicar el mismo procedimiento. Hasta entonces, sólo se aplicaba el antiviral a los grupos de riesgo y enfermos de gravedad.
En Europa, en tanto, miran la experiencia del Hemisferio Sur y se preparan para enfrentar la gripe A antes de que llegue el invierno. España ya anunció que comenzará a vacunar contra el virus H1N1 a principios del otoño cuando, se estima, estará lista la vacuna. z we
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 11 Comentarios |
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| maritza |
| si claro yo lo creo |
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| emilio |
| A mi me parece que no sólo se maneja mal la situación sino además la información.Muere mas gente por accidentes de transito que los que han muerto juntando a los enfermos de la gripe comun con lo de la influenza A y no veo que hayan declarado la emergencia vial.Dicen que la tasa de mortalidad es menor que la de la gripe comun (que es cierto) pero toman medidas como si fuera la peste negra; primero aconcejan barbijos que son inutiles e inefectivos para quien no esta enfermo.Hablan de muertos pero no de la situación en particular de cada uno (si la real causa es la influenza o esos pacientes ya tenian una complicacion preexistente) |
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| juanse |
| Graciela, no es el 20%, es el 0,25% de la población del país los infectados, sobre la base de 40 millones de argentinos. Dicho sea de paso, hurras a tu tocaya GRACIELA OCAÑA!!!! |
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| STELLA |
| JUICIO POLITICO A LA PRESIDENTA POR DEJARNOS A LA SUERTE DE DIOS CON ESTA PANDEMIA QUE NOS TOCA VIVIR HOY.QUE HACEN TODOS LOS POLITICOS QUE HAN GANADO ESTAS ELECCIONES PASADAS QUE NO SE LOS ESCUCHA POR DIOS HAGAN ALGO.DESPUES DE ESTO LOS QUE QUEDEMOS VIVOS VIENE EL DENGUE Y DESPUES QUE VENDRA POR DIOS POLITICOS HAGAN ALGO POR NOSOTROS YA QUE NOSOTROS LE DIMOS EL VOTO GRACIAS |
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| Camboyano |
| "Gripe A:como combate el mundo la "mala" influenza".Segun un informe reciente de la Organizacion Mundial de la Salud,la mejor manera de combatir la gripe es desplumando pinguinos.- |
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| CARLOS ALBERTO |
| loas pinguinos se contagian ?? |
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| Fernando |
| "El Gobierno emitió un decreto de emergencia que le dio el poder de aislar a los enfermos, ingresar a hogares y lugares de trabajo y regular el transporte aéreo, marítimo y terrestre para evitar nuevas infecciones" no les parece un poco exagerado, ingresar a las casas de las personas por un resfrio? o a las empresas?, y la autorizacion del dueño?, ademas que exagerados muere mas gente por dia en accidentes de trnasito en el mundo de la que murio desde que emepezo esto por la gripe porcina. |
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| Cristian |
| Me parece una vergüenza tener un gobierno que tenga ese orden de prioridades. No obstante me parece que hay que ser justo y decir que no solo el gobierno porque tambien los "grandes ganadores" de estas elecciones tambien actuaron de la misma forma. |
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| COMO A DE LA RUA |
| Así vamos a sacarlos, pero sin helicóptero... |
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| Morgana |
| Parece que la prepotencia de la presidenta vale más que la vida de los argentinos, mintiendo a los ciudadanos para poder ganar las elecciones. Tal es su sobervia que todavía sigue negando a declarar el estado la emergencia sanitaria, cuantos argentinos más tienen que morir?? ella que habla de la epoca de la inquisición, ya que es tan instruida debe saber que en esa epoca los señores feudales se negaron a aceptar la peste negra y la mitad de la población europea murio, hasta que la peste llego a los fuedos y los de sangre noble también cayeron. Se creerá de sangre noble? que tenga cuidado porque las epidemias no eligen ni a ricos, ni a pobres |
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| graciela |
| Además de ineptos y practicantes de una politica salvaje, el matrimonio presidencial no sólo no declaró la alerta y pospuso las elecciones, sino que en plena eclosión de la gripe la presidenta quería irse a Honduras. Hoy hay 100000 enfermos, o sea el 20 % de la población del país y aun no llegó el pico. CF de K merece un juicio político |
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