03:00
Los bonos argentinos subieron con fuerza ayer después de la dura derrota del oficialismo. El mercado reaccionó ante la especulación de que una Cristina más debilitada se verá obligada a negociar compromisos y quizás frenar algunas de sus políticas heterodoxas. Puntualmente, se cree que el partido gobernante asumirá una posición más amistosa con el mercado, marcada por un acercarmiento al Fondo Monetario Internacional y la reestructuración de los bonos impagos y la deuda con el Club de París.
Las alzas en los títulos públicos registraron alzas de hasta el 12%, pesar de que el Gobierno hizo pública ayer la emisión de deuda por más de $ 12.300 millones tomada semanas antes de las elecciones del 28 de junio, con lo que los compromisos en el primer semestre de 2009 ascendieron a $ 34.660 millones. En el mercado de bonos, el Descuento en pesos saltó 9,6%, el Descuento en dólares con legislación extranjera ganó 8,4%, el Par pesos voló 12,2%, el Par en dólares con ley foránea avanzó 6% y el Boden 2012 recuperó 7,5% en la Bolsa porteña.
Los bonos argentinos, calificados con “B-”, son considerados altamente especulativos y se ubican en la categoría de créditos de alto riesgo, junto a los de Ecuador y Venezuela. Argentina está restringida en los mercados internacionales de capitales desde que declaró una moratoria de pago sobre 100.000 millones de deuda en el 2002.
Derrota bienvenida
“Creemos que el resultado final de las elecciones es muy positivo para los bonos soberanos, positivo para la inversión extranjera directa y más o menos neutral para el tipo de cambio”, dijo Alberto Bernal, jefe de investigación de ingresos fijos de mercados emergentes con Bulltick Capital Markets en Miami.
“El mercado ve como positivo un debilitamiento de los Kirchners”, apuntaba Edwin Gutierrez, responsable de deuda emergente para Aberdeen Management en Londres. “Hay esperanza de que el pragmatismo se imponga y que en el oficialismo se den cuenta de la necesidad de ser un poco más cooperativos y de poner las cosas de vuelta en el rumbo correcto”, agregó el analista. La derrota electoral incrementa además las chances de que Cristina Fernández llegue a un acuerdo con el Club de París y con los tenedores de deuda que no entraron en el canje tras el default del 2001, apuntó.
El riesgo país, esto es, el retorno adicional que los inversores le piden a la deuda argentina por encima de lo que paga un bono del Tesoro de Estados Unidos se redujo ayer en 144 puntos básicos hasta 998 unidades, según el indicador del JPMorgan. Mientras tanto, los credit default swaps a cinco años (los seguros que cubren contra la eventualidad de un impago dle país), cayeron 356 puntos hasta 1967, según información de Bloomberg. Cada punto básico de un credit default swap para proteger una suma de u$s 10 millones a cinco años supone un costo anual de u$s 1.000.
Los analistas coincidían ayer en que el resultado electoral del domingo obligará a la administración a no volver a tensar las cosas con el mercado más de la cuenta. Una devaluación abrupta del peso o un evento de default parecen a estas alturas altamente improbables.