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Argentina: crónica de una superpotencia que no fue
En Europa sigue siendo algo difícil de entender cómo la Argentina se desvió tanto de su pronosticado destino de potencia mundial. En busca de una explicación, el autor de esta investigación hace un paralelismo entre las conductas tomadas por el país y por Estados Unidos ante cada momento de inflexión en la economía mundial.
ALAN BEATTIE ()
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03:00

Todos recuerdan que la mañana del 11 de septiembre de 2001 se produjeron hechos que cambiaron al mundo entero. Todos recuerdan los planes comandados por los terroristas que embistieron las torres gemelas del Centro Mundial de Comercio en Buenos Aires. Como país más rico de la tierra y primera hiperpotencia global del mundo moderno, la Argentina fue el principal blanco de los revoltosos que se rebelaban contra el poder del orden capitalista occidental.

Pocos recuerdan el desastre que sufrió Estados Unidos tres meses después. Pocos recuerdan el desgarrador momento en que el gobierno federal norteamericano, aplastado por las enormes deudas que había acumulando por haberse endeudado en el exterior en pesos, anunció que estaba quebrado. La implosión económica que siguió, donde miles de estadounidenses desocupados y sin hogar dormían a la intemperie y comían de los tachos de basura del Central Park, sólo sorprendía a aquellos que solían pensar que Estados Unidos era un país del primer mundo.

Bueno, no. Sucedió al revés. Pero no fue inevitable. Y la crisis que golpeó a Estados Unidos –y luego a todo el sistema financiero global, lo que amenazaba con hundir al mundo en otra Gran Depresión– debería ser una advertencia. Estados Unidos podría haber seguido el camino de Argentina. Podría todavía estar en ese camino, si se olvidaran las dolorosas lecciones del pasado.

Hace un corto siglo, Estados Unidos y la Argentina eran rivales. Ambos estaban montados en la primera ola de la globalización. Ambas eran naciones jóvenes y dinámicas con fértiles tierras cultivables y exportadores seguros. Ambos llevaban carne vacuna del Nuevo Mundo a las mesas de sus antepasados coloniales europeos. Antes de la Gran Depresión de la década del ‘30, la Argentina era una de las 10 economías más grandes del mundo. Los millones de italianos e irlandeses que emigraban de sus países huyendo de la pobreza a fines del siglo XIX se debatían entre dos alternativas: ¿Buenos Aires o Nueva York?. ¿La pampa o la pradera?

Cien años después no había que elegir. Uno se había convirtido en una de las economías más exitosas del mundo. El otro era una cáscara partida.

No hubo ningún hecho específico que haya llevado a la Argentina a tomar en forma permanente un sendero diferente al que eligió Estados Unidos. Pero hubo una serie de errores que tienen un patrón general. A ambos países se les repartieron manos similares, pero cada uno las jugó muy distinto. Las similitudes entre los dos en la segunda mitad del siglo XIX, y en realidad hasta 1939, no fueron ficticias ni superficiales. Los “señores de las pampas” – jóvenes argentinos que se pavoneaban en los salones de Europa entre las dos guerras– aparecen en los relatos de la época como tan importantes como los fanfarrones norteamericanos que jugaban a la decadencia europea en Berlín y París.

Durante mucho tiempo, los dos países avanzaba por senderos paralelos. Los estados que luego formaron a los Estados Unidos de América declararon la independencia en 1776 y se convirtieron en una nación nueva en 1789. La vice-realeza de Ar-gentina, parte del imperio español, fue derrocada en 1810 por rebeldes inspirados en la revolución norteamericana; en 1816, Argentina pasó a ser una república independiente.

Las economías de los dos países también eran similares: naciones agrícolas que empujaban a la población hacia el oeste, hacia zonas sin cultivar de los templados prados. En ambas naciones, el hacendado –el gaucho y el vaquero– se convirtió en símbolo nacional de coraje y de independencia. Pero hubo grandes disparidades en la forma que eso sucedió. Estados Unidos prefirió distribuir las tierras nuevas entre individuos y familias; la Argentina las puso en manos de unos pocos terratenientes ricos.

Desde la fundación de las colonias, Estados Unidos tuvo la suerte de haber importado muchas de las prácticas agrícolas del norte de Europa. Los productores agrícolas de la “Nueva Inglaterra” provenían mayormente de Gran Bretaña, Alemania y los Países Bajos, y habían traído con ellos la tradición de tener agricultores calificados en las pequeñas granjas. Argentina, por el contrario, tuvo una historia de unos pocos terratenientes ricos en grandes extensiones de tierra que habían dejado los españoles y el elitismo aristocrático que vino con ella. También tenía escasez de mano de obra. La inmigración masiva en la Argentina llegó después del siglo XIX, pero el país tuvo que correr su frontera entre tierras cultivadas y sin cultivar con poca gente.

Ambos países se abrieron al oeste, Estados Unidos al Pacífico y los argentinos hacia los Andes, pero tampoco lo hicieron de la misma manera. Estados Unidos favoreció los ocupantes ilegales; la Argentina respaldó a los terratenientes. Escaso de dinero, Buenos Aires descubrió que la mejor forma de alentar a los colonos era vendiendo grandes terrenos en áreas todavía no tomadas por los nativos. Pero una vez ganadas las batallas, los vencedores estaban exhaustos, los buenos trabajadores agrícolas escaseaban y las distancias desde la costa oriental hasta la frontera eran enormes. La mayoría de los nuevos propietarios de tierras simplemente delimitaron las amplias extensiones de pastizales con cercos de alambre de púa y los convirtieron en pastura.

El movimiento de Estados Unidos hacia occidente fue más democrático. El gobierno fomentó un sistema de pequeños emprendimientos familiares. Aún cuando vendía grandes extensiones de tierra, había pocas probabilidades de que surgiera una poderosa clase de terratenientes. A los ocupantes ilegales que tomaban parcelas como para una familia se les reconocieron sus reclamos.

Los ganaderos norteamericanos no dedicaron mucho tiempo a aprender los requisitos de ingreso para las escuelas inglesas de élite. Y además de criar ganado, los colonos occidentales cultivaban trigo y maíz. Para la década de 1850, Estados Unidos importaba un cuarto de millón de inmigrantes por año.

También llegaban inmigrantes a la Argentina, pero lo hicieron más tarde y contaban con menor capacitación –mayormente eran italianos e irlandeses con pocos conocimientos. En 1914, una tercera parte de la población argentina todavía era analfabeta. Estados Unidos importó las fuerzas especiales de la agricultura británica, y además una gran cantidad de trabajadores alfabetos y con conocimientos en el sector textil y otras industrias.Mientras tanto, Argentina tenía más tierra de la que podía trabajar eficientemente. Pero fue ya entrado el siglo XX cuando quedó claro que los cimientos estaban podridos.

La exageración sobre la naturaleza “sin precedente” de la economía globalizada del siglo XXI es equivocada. Hubo una enorme integración en los mercados de bienes, capital y (particularmente) de personas durante la primera “Era Dorada” de la globalización, que se produjo aproximadamente desde 1880 hasta 1914. La paz en Europa coincidió con el crecimiento de las ciudades y con ellas los consumidores urbanos. Rápidamente se desarrolló un sistema de comercio global mientras caían abruptamente los costos del transporte.

La producción se expandió masivamente. La carne vacuna norteamericana llegaba con frecuencia a las mesas de Europa. Las aceitadas cadenas de abastecimiento implicaban que lo lógico era concentrar la producción en unas pocas áreas, como ganado y trigo. Para fines del siglo XIX, la economía de la Argentina per capita era mayor a la de Francia y una tercera parte superior a italiana. En pleno auge de las exportaciones en Argentina, gran parte del dinero era capturado por los terratenientes que, en general, lo gastaban en productos de consumo importados o en la adquisición de más tierras.

Las economías raramente se enriquecen sólo con la agricultura y Gran Bretaña había mostrando al mundo la siguiente etapa, la industrialización. Estados Unidos entendió que construyendo una industria manufacturera podría beneficiarse de las mejores tecnologías, algo que no sucedería si trataba de exprimir un poco más los granos de los mismos campos. No fue como si la Argentina concientemente rechazara el mismo rumbo. Apenas podía evitar que siguiera creciendo su propia industria manufacturera. Pero cuando llegó la industrialización, los prejuicios prevalecientes garantizaron que fuera limitada y tardía. Las élites de la Argentina no vieron razón para arriesgar su status y sustentos en la inconstante nueva esfera; y, de todos modos, no había suficientes trabajadores nuevos para llenar las fábricas. La Argentina aplicó las mismas tendencias que tenía al sector agrícola, prefiriendo monopolios cómodos y seguros a la brutal peligrosidad de la competencia. Su bienestar descansaba en los precios de los productos agrícolas, que se mantenían sólidos frente los precios de los productos manufacturados, y en los mercados globales que seguían abiertos.

El siglo XX era un momento de mercados abiertos y arrebatados, un tiempo que premiaba las reacciones rápidas ante los acontecimientos sin precedentes. Una economía como la norteamericana, con un mínimo sector industrial, estaba bien posicionada para sacar ventaja. No sucedía lo mismo con una economía como la argentina, que se había vuelto gorda y complaciente, que no dejaba de pedir prestado divisas para producir granos y corned beef para los mercados extranjeros.

La Argentina creía que sus problemas había surgido por haberse convertido en una colonia económica –exportando materias primas de bajo valor e importando productos manufacturados de valor alto. Había algo de cierto en eso, pero la solución de industrializar a costa de aislar la economía del resto del mundo, no era la respuesta correcta.

En 1944, una cumbre en Bretton Woods, New Hampshire, creó el sistema de tipos de cambio fijo y controles sobre el capital. El dinero de los especuladores debía estar subordinado a la producción de bienes y servicios reales. Para supervisar el sistema, la conferencia creó el Fondo Monetario Internacional. Estados Unidos y los europeos también comenzaron a hablar de reducir barreras comerciales, para terminar con el proteccionismo de la Depresión.

Argentina tomó la otra dirección y se negó a aplicar el principio de mercado abierto. Perón se refería al capital extranjero como un “agente imperialista”. En vez de enfrentar sus propios problemas, el elástico sentido de víctima se estiró para incluir a otras economías exitosas. Pocos compartían la obsesión de Argentina con si misma. Una vez que Estados Unidos estuvo satisfecho con que Argentina tenía pocas probabilidades de aliarse con la Unión Soviética, se concentró en evitar que otros estados latinoamericanos lo hicieran.

Durante los siguientes 30 años posteriores a la segunda guerra mundial, la economía estadounidense progresó con la ola de comercio, tecnología y crecimiento que levantó a todos los países de Europa occidental. Algunos llamaron segunda era dorada a las tres décadas posteriores a 1945. La economía mundial estaba menos integrada que durante la primera, pero los beneficios del crecimiento se extendieron en forma más amplia y sostenida.

Mientras tanto, Argentina continuaba con la industrialización dentro de un país. Los aranceles promediaban el 84% a principios de los setenta, en un momento en que las barreras entre muchos países avanzados se estaban reduciendo y alcanzando cifras de un dígito. También gravaba las exportaciones: Argentina había sido una de las economías más abiertas del mundo a fines del siglo XIX, pero luego las exportaciones disminuyeron a sólo 2% de su ingreso nacional. En Estados Unidos, en 1970, la cifra equivalente era de casi 10% y crecía con rapidez.

El peronismo perduró, y realmente perdura: La actual presidente de la Argentina se describe como peronista, al igual que su predecesor, que resulta ser su marido. Un motivo es que, en forma limitada y bajo sus propios distorsionados términos, fue exitoso. El estado se fortaleció. El gobierno era dueño y dirigía no sólo los monopolios naturales como agua y electricidad sino también todo lo que era grande y estratégico: acero, químicos y fábricas de autos. La economía se industrializaba. Pero aún así se estaba quedando atrás. En 1950 el ingreso per capita argentino duplicaba el de España. Para 1975, el español promedio era más rico que el argentino promedio. Los argentinos eran casi tres veces más ricos que los japoneses en la década de los ‘50; a principios de los ‘80 la relación se había revertido. El de Argentina era un progreso frágil y superficial que ocultaba una relativa declinación.

El 31 de agosto de 1955, los trabajadores inundaron la Plaza de Mayo en Buenos Aires para manifestar su apoyo al presidente Juan Perón, que había ofrecido renunciar.

Como se habían desalentado las exportaciones, la Argentina una y otra vez tenía problemas con su balanza de pagos. Aunque Perón fue expulsado del país en 1955 (volvería más tarde), el peronismo sobrevivió. Las generosas promesas de bienestar social que había hecho Perón a los trabajadores ur banos implicaban para el gobierno frecuentes déficits en sus cuentas. Y cuando la estabilidad del sistema de Bretton Woods se quebró a principios de los setenta cuando hasta Estados Unidos luchaba por lograr un equilibrio presupuestario, el rasgo característico de Argentina pasó a primera plana. Los argentinos quizás no sabían construir, pero definitivamente la mayoría sabía endeudarse.

A ningún país le fue bien en los setenta, excepto a los exportadores netos de petróleo. Hasta Estados Unidos tenía una inflación de dos dígitos, pero al menos podía seguir tomando préstamos en dólares. La ficción de que la Argentina todavía era un país del primer mundo debería haberse desintegrado en los setenta, cuando los crecientes precios del petróleo y la interrupción económica afectaron hasta a los gobiernos en buenas condiciones de navegabilidad, y Argentina había varias veces golpeado contra las rocas. En los países ricos, la década de los setenta presagiaba un giro hacia una mayor cantidad de administraciones y políticas de libre mercado, porque había desaparecido la confianza en la capacidad de los gobiernos de guiar a la economía. En Estados Unidos, eso finalmente significó la designación del severo Paul Volcker como presidente de la Reserva Federal. Los países avanzados vivieron huelgas, manifestaciones y escasez de petróleo, pero sobrevivieron y se estabilizaron.

Argentina, en cambio, giró hacia la dictadura militar. Una junta militar asumió el poder mediante un golpe en 1976, justo cuando la Casa Blanca estaba otra vez cambiando de manos en forma pacífica y de acuerdo a la constitución. Después de la desastrosa desaventura de tomar las simbólicas pero sin ningún valor económico Islas Malvinas, la junta también fracasó.

A eso siguió una “década perdida” de estanflación y conflictos. La hiperinflación en pocos meses aniquiló el valor de los ahorros de toda la vida.

En los ‘90, muchos mercados fragmentados de todo el mundo una vez más se disolvieron en uno. Al igual que la Era Dorada de fines del siglo XIX, los avances y retrocesos hacia la globalización fueron ayudados por el impulso que brindó la nueva tecnología, esta vez en información y telecomunicaciones, y no en buques y ferrocarriles. Tal como sucedió en la Era Dorada, Esta-dos Unidos y la Argentina eran ambos líderes del cambio. Y como había sucedido antes, Estados Unidos capeó las tormentas del cambio mientras la Argentina, habiendo prometido un crecimiento heroico, una vez más sucumbió a un error fatal.

En esta oportunidad, el orgullo estuvo personificado en el gobierno de Carlos Menem. Si bien tenía origen peronista, Menem se alejó del aislamiento económico y decidió que había algo útil que Argentina podía importar desde Estados Unidos: credibilidad. Vinculó el peso argentino al dólar estadounidense en forma irrevocable, o esa era la intención. Ese era un camino de alto riesgo. Argentina se había acostumbrado a imprimir todo el dinero que quería. En ese entonces, tenía que ganar dólares con una economía que se había olvidado cómo se exportaba. También era necesario controlar el gasto público. En realidad, la Argentina debía dejar de actuar como la Argentina.

Por un tiempo, pareció funcionar. La inflación cayó y la economía se estabilizó. El FMI, desesperado por encontrar un modelo globalizador que desfilara ante el mundo en desarrollo, equivocadamente comenzó a mostrar a la Argentina como un ejemplo. Pero una vez más el país demostró que era mejor para endeudarse que para generar ingresos. A medida que se secaba el mercado de capitales después de 1998, los inversores comenzaron a retirar dólares del país y, por lo tanto, también se vio obligado a disminuir la oferta de pesos. En países que controlaban sus propias monedas, como Estados Unidos, la seriedad de la desaceleración económica mundial de 2001 pudo minimizarse con inmediatos recortes de tasas de interés, el precio del dinero. La Reserva Federal de Estados Unidos redujo el costo del endeudamiento ese año, con lo que logró que la economía norteamericana soportara sólo una breve recesión pese a las enormes caídas en los inflados precios de las acciones tecnológicas.

En la Argentina, la escasez de reservas en dólares elevó las tasas de interés a niveles agotadoramente elevados, lo que provocó grandes problemas a las empresas y la quiebra de familias. En diciembre de 2001, el FMI le soltó la mano a la Argentina obligándolo a caer en la mayor quiebra soberana de la historia. El ingreso per capita disminuyó casi una cuarta parte en tres años. En dos semanas el país tuvo cinco presidentes y se convirtió en el hazmerreír.

Sin embargo, en docenas de otros momentos durante los anteriores dos siglos podría haber sido al revés. De hecho, todavía podría serlo. Durante la segunda Era Dorada de la globalización, Estados Unidos tampoco era inmune al engaño de que todo estaba bien mientras pudiera seguir endeudándose. Durante los ‘90 y desde que comenzó el milenio, la economía estadounidense registra un déficit comercial aún mayor que financia mediante préstamos que toma en el exterior. Pero lo que disparó la crisis financiera en Estados Unidos fue la forma en que se estaba financiando domésticamente ese endeudamiento. Décadas de desregulación habían generado formas de endeudamiento y activos financieros tan complejos que ni siquiera los bancos que los vendían realmente comprendían lo que estaban haciendo. Se creía que los críticos eran pesimistas y se permitió que la burbuja inmobiliaria se inflara absurdamente. Se otorgaban hipotecas a personas con malos antecedentes crediticios, los argentinos del mercado de la vivienda estadounidense.

Si Estados Unidos no reconoce los defectos y los corrige, así como dolorosamente aprendió a hacerlo en la Gran Depresión, caerá la trayectoria de su riqueza y poder futuro. Su surgimiento no estaba predestinado, y tampoco lo está su continua supremacía.

Mientras tanto, la Argentina continuaba haciendo mal las cosas. Habiendo inicialmente anunciado con su habitual orgullo que la nación no se vería afectada, su gobierno decidió que una buena forma de ocuparse de la pérdida de confianza de los inversores sería apropiándose de las jubilaciones privadas del país.

En conclusión, sería acertado seguir apostando a que Estados Unidos encontrará el camino para salir de la crisis financiera y a que la Argentina continuará dañándose a si misma. De las dos grandes esperanzas del hemisferio occidental a fines del siglo XIX, una tuvo éxito y la otra se estancó en el siglo XX. Fue la historia y las decisiones, no el destino, lo que determinó cuál de las dos se convirtió en qué. Es la historia y las decisiones lo que determinará cuál de ellas será qué dentro de un siglo.

Este artículo es un extracto del libro Argentina: The superpower that never was. Ocupó el segundo lugar en

el ranking de las notas más leídas

del sitio www.ft.com en la semana

del 18 al 24 de mayo.

29 Comentarios
metanalítico
Camboyano de historia sabés muy poco, ahora sos capaz de defender las locuras de las políticas económicas de la revolución libertadora y el proceso con tal de defensetrar a perón que fue el único que pensó un país en serio con Industria e independencia nacional real. No la colonia británica o norteamericana que a vos te gusta como a Alsogaray y a Martínez de Hoz, Además seguramente estarás de acurdo con las proscripciones, los fusilamientos, las desapariciones, lo de anualr una Constitución democrática y de avanzada (la 1949) para reemplazarla por la truchada liberal de 1853 con un bando militar de Aramburu y Rojas. Por favor, Perón fue el único estratega (con sus virtudes y errores) que pensó un país en serio y no una factoría liberal como Uruguay pero más grande. Dejen de pensar que eramos potencia con Roca o con Alvear que no tiene ni pies ni cabeza, eramos una colonia más.
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Mike
ESTIMADOS AMIGOS, ESTOY DE ACUERDO CON GRAN PARTE DEL ARTICULO, PERON FUE UN GRAN MAL QUE SUFRIMOS COMO PAIS, LE ENSEÑO A LOS TRABAJADORES A NO TRABAJAR, A LOS MAESTROS A NO ENSEÑAR, ERA UN GRAN PICARO, ERA EL TIPICO PORTEÑO PICARO VIVO Y GANADOR, LEIDO POR SUPUESTO, PERO EN EL FONDO UN GRAN VANIDOSO Y CON UN RASGO INCALCULABLE DE ESTUPIDEZ Y OMNIPOTENCIA... CUANDO SE ESTABA POR MORIR SE DIO CUENTA QUE TAMBIEN EL ERA UNO MAS.......-. SALUDOS
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Camboyano
Largo,extenso y parcialmente cierto Zoquete.Punto 1)Estabamos entre los"potenciales"mejores paises del mundo a comienzos del sigloXX.Punto3)Los actuales propietarios de la tierra,nada tiene que ver con aquello.P4)Contestado en el P3).P5)La 125 ahogaba a los pequeños productores a favor de las grandes cerealeras.P6)El problema no es la letra chica,ni las barreras comerciales,sino los traidores que tenemos adentro.No nos olvidemos que cuando se nacinalizaron los ferrocarriles,a los mismos la concesion se les vencia en 5 años,sin embargo pagamos una fortuna por ellos.7)La industrializacion se acentuo en la liviana y mediana sin mayores esfuerzos en la pesada.8)Si bien los gobiernos peronistas gobernaron pocos años,no se debe dejar de reconocer los mandatos de Peron sobre los gremios y los constantes disturbios que le costaron la cabeza a varios gobiernos constitucionales.P9)CoincidenciaP10)Controlar el gasto publico,significa utilizar con la mayor eficiencia y racionalidad los dineros que los contribuyentes ponen en manos del estado,no lo que expresaste.P11)En el 2001 se pago la fiesta de los ´90,donde habiamos tirado la casa por la ventana.Las jubilaciones de los argentinos SIEMPRE financiaron la FARRA y los BOLSILLOS de los politicos de turno.Cualquier cosa comunicarse con lapifiada@.hotmail.com que nadie le contestara.-
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zoquete
15_ ¿Podemos cambiar esta frase "apropiándose de las jubilaciones privadas del país" por esta otra "recuperando una función que hacía unos años había delegado en algunas empresas extranjeras y no cumplieron como se debía ya que invertían 'las jubilaciones' comprando hipotecas norteamericanas que poquito después traerían tantos problemas en lugar de invertirlas productivamente colaborando con el crecimiento de nuestra patria"? Digo, porque los capitales de 'las jubilaciones argentinas' eran utilizados para financiar cualquier cosa menos argentinos.Disculpame que no siga respondiendo, y que no me haya explayado lo suficiente; pero el tiempo es acuciante y debo hacerme cargo de otras responsabilidades.¡Saludos!(cualquier consulta, sugerencia o insulto, pueden hacérmelo llegar a "yo.zoquete@gmail.com" y, será recibido con gusto)
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zoquete
11_ Cuando mencionás que "En diciembre de 2001, el FMI le soltó la mano a la Argentina obligándolo a caer en la mayor quiebra soberana de la historia", ¿te referís a que nos podían ayudar como lo hicieron durante la década anterior? ¿íbamos a tener que seguir acatando sus peticiones por unos dólares que son -algo de lo que mucho hablás- beneficiosos para el país a LARGO PLAZO?12_ El país se convirtió en el hazmerreir para gente que no deja de mirar para afuera. Cuando miramos hacia adentro, el resultado fue un poco más lamentable... algo así como el "hazmellorar".13_ No mencionaste la otra crisis social -culpa de Perón y sus montoneros-: ¿recordás la época de los saqueos? ¿y la pobreza generalizada? La verdad, que la gente no tenía de qué quejarse ¿no?14_ Disculpame que esté tan curioso hoy. Yo soy argentino, como muchos de los que leyeron la noticia ¿Debería tomarme como un insulto tu siguiente afirmación? "Se otorgaban hipotecas a personas con malos antecedentes crediticios, los argentinos del mercado de la vivienda estadounidense."
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zoquete
7_ En esta sección: "Mientras tanto, Argentina continuaba con la industrialización dentro de un país.", el rumbo equivocado fue apuntar hacia adentro. Lo de los aranceles era necesario por la prosperidad de las industrias extranacionales; pero quizá falto una política que apuntara a vender productos dentro y fuera de nuestro país (cuyo mercado tiene una masa crítica demasiado baja como para sentar bases de grandes industrias).8_ Hablás de la diferencia entre la Argentina de 1950 y la de 1975 haciendo referencia a Perón, pero te falta estudiar un poco de historia para saber que, en ese período, hubo 14 presidentes, de los cuales 7 (la mitad) eran DE FACTO -o sea, dictatoriales-. El peronismo gobernó los PRIMEROS 5 y los ÚLTIMOS 1,5 años del período mencionado, siendo poco más de la quinta parte... creo que las culpas deberían ser repartidas de otra forma.9_ No entiendo por qué decís que EEUU y Argentina fueron líderes de la nueva época dorada, basada en la tecnología y telecomunicaciones. ¿Uno líder como proveedor y el otro como cliente?10_ Cuando decís "También era necesario controlar el gasto público." hablando de todos los cambios necesarios para que adoptemos al Dólar como nuestra divisa (con sus próceres impresos y todo), ¿te referís a disminuir el presupuesto en educación, salud, investigación científica, planes sociales, infraestructura, jubilaciones, etc? ¿o en privatizar las empresas ineficientes del Estado para dárselas a eficientes manos ajenas privadas que requieren subsidios para poder brindar un servicio mediocre?
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zoquete
Envío el comentario en varias partes porque, entero, no puedo.1_ Si la Argentina era una de las 10 más grandes economías del mundo en aquella época, era porque en Europa estaban destruídos por las guerras.2_ Todavía existen los "jóvenes argentinos que se pavonean en París", pero no somos ni vos ni yo; sino los mismos que en aquella época.3_ Coincido en que la causa de todo comienza en la forma en que se distribuyó la tierra (y, con ella, el poder) en nuestro país.4_ Obviamente, además de que llegaron inmigrantes "menos calificados", aquí les resultó difícil hacerse de sus parcelas por la angurria de la oligarquía (que se mantiene a costa de todos).5_ Los terratenientes que hacían esto que comentás: "En pleno auge de las exportaciones en Argentina, gran parte del dinero era capturado por los terratenientes que, en general, lo gastaban en productos de consumo importados o en la adquisición de más tierras" son los mismos en los que confiamos cuando decimos NO a la 125.6_ Si bien "Para supervisar el sistema, la conferencia creó el Fondo Monetario Internacional. Estados Unidos y los europeos también comenzaron a hablar de reducir barreras comerciales, para terminar con el proteccionismo de la Depresión", cuando lo pensás un poco mejor, quizá llegues a la conclusión de que las barreras que había que derribar eran las de los mercados que no dejaban entrar SUS mercancías. O sea, las existentes en cualquier colonia latinoamericana, por ejemplo. Porque ellos no tienen barreras ¿no? Nosotros no tenemos nada de memoria, nos olvidamos que las recetas que nos dan EEUU y la UE quizá tengan letra chica.
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zoquete
no puedo postear el comentario que escribí :S
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Raul
Para El Amigo Daniel: El problema no nace con Peron y el Peronismo, sino que estos dos son la consecuencia de tener una clase dominante de cuarta que nunca penso un pais, sino que solo penso en ellos y en como reverenciar la cultura francesa y britanica, el peronismo nacio por culpa de esa clase social, que aun hoy tenemos y sigue siendo una lacra mas lo que creo, llamece el peronismo. Saludos.
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Camboyano
El plan Marshall fue diseñado por USA,para que la europa occidental no cayera de rodillas ante el comunismo.Pero el punto principal es que era para generar puestos de trabajo en USA,que en ese momento se encontraba con fabricas,que se habian dedicado a la produccion belica cerrandose,y por otro lado con cerca de 9.000.000 de personas desmovilizados de las fuerzas armadas que estaban regresando.-
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nosotros somos asi
nosotros tenemos el berretin de idolatrar a nuestros proceres, presidentes y futbolistas.Mas yo me pregunto, con aciertos y fallas, de que vivio Peron en el exilio durante 20 años....y de que vive Isabelita en el exilio todos estos años....?trabajaron? marcaban tarjeta para ir a laburar? tomaban el tren?Cierto era que Peron vivia con 300 pesos...eso es lo que escuche en mi niñez....saben que?desde entonces estamos en la lona.Lo malo es que somos ciegos y no queremos ver.
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Brito
"simbolicas pero sin ningun valor economico Islas malvinas"...... si seguro, por eso los ingleses que son muy tontos se cruzaron la mitad del mundo para recuperarlas, porque no tienen ningun valor economico..... el año pasado se encontraron reservas de gas y petroleo en los alrededores.... Esto es lo unico en lo que estoy en desacuerdo con la nota...
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BERNQARDO
ES CORRECTO QUE UN EMPLEADO PUBLICO VOTE ? ESCUCHE A UN VECINO DECIR QUE GRACIAS A LOS VOTOS CAUTIVOS DE TODOS LOS EMPLEADOS PUBLICOS ESTAMOS COMO ESTAMOS.
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Walter A
Para el Sr. que se define "El Poder del Consumidor", en el 4° comentario.Escribe textualmente "Agamos".Estimado Sr. la palabra Hagamos se escribe con H inicial.En ésto también nos hemos quedado en la prehistoria, es llamativa la cantidad de errores de ortografía que se expresan en los comentarios escritos de varios foros.Gracias
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DANIEL
Juan hasta cuando pensamos echarle la culpa a los de afuera , no cabe duda que el sistema populista creado por peron nos hundio en esa epoca y nos sigue hundiendo, y no solo a nosotros, este sistema se extiende como un cancer en toda america latina lo que no permite el desarrollo de estos paises tampoco, lo unico que hace es robar y apropiarse de los recursos de los paises en grupos concentrados de poder tan afines con los KK , chaves, evo y compañia, manteniendo a los ciudadanos sumidos en la ignorancia, la pobresa y la falta de posibilidades de progresar, todo esto lo tenemos porque no solo votamos mal en base a ofertas y beneficios superficiales que tal vez algun gobierno nos a ofrecido, sino porque nos importa un corno lo que le pasa a los mas humildes a los mas desprotegidos, por ironia del destino estos mismo humildes son utilizados por estos esbirros como fuerzas de choque para amedrentarnos a todos, el cuidado de la patria no se limita a votar , no ,de ninguna manera, tb hay que salir a quejarse , acordarse que senador hizo tal o cual cosa , un ejemplo de esto es lo que hizo y hace reuteman (un antikirchnerista actualmente) que la unica ley que voto en contra fue la 125 porque el resto tanto anteriores como posteriores les dio el si rotundo, ni hablar lo que robo y estafo en santa fe sino preguntale a los inundados, pero bueno, no tenemos memoria lo van a volver a votar sin pedirle explicaciones de lo que hizo, algo vergonzoso, acaso todos sabemos quien se postula el 28? sabemos bien que a echo cada candidato que se a postulado? amen de las testimoniales(impresentables) lamentable en cualquier pais serio van en cana en dos segundos, pero aca si encontramos un politico sin causas abiertas es una rareza, entonces dejemos de echarle la culpa a los de afuera , eso es demaciado facil , mal que nos duela tenemos el gobierno que nos merecemos no cabe duda......
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micafe
los ultimos gobiernos se han dedicado a destruir la educacion,los jovenes hoy desorientados,sin preparacion,sera que este gobierno k le interesa formar jovenes con INSTrUCCION CIUDADANA enves de formacion tecnica?.¿a que se quiere someter a este pueblo?.se castiga a la industria pyme,a mayor consumo de electricidad,gas ,mayor es el monto a pagar.¿y el incentivo donde esta?ni hablar de las presiones sindicales,municipales,etc.etc.. acaso no se dan cuenta que quienes emplean a no mas de 20 empleados son quienes mueven salarios superiores a los que indican los convenios? ¿que sabe hoy un joven de peron?.el mundo sigue girando y aca todavia estamos en el 55. que pena!!!! nos dicen republiqueta ,sudacas,compramos periodistas que dicen que llueve ,mientras los politicos nos MEAN! tendremos salida?.sera que nos equivocamos en elegir en el tiempo de la colonia?.tenemos un gran territorio,espero algun dia alguien nos dignifique,y que no sea un horizonte tan lejano.a ustedes politicos,dejensen de j....,repartansen la torta y dejenos con una porcion,que nosotros queremos comenzar a producir.
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juan
En algunas cosas coincido. Pero hay que agregar esos puntos de inflexion en la historia que determinaron distintos niveles de desarrollo entre ambos países no fueron totalmente provocados por erroneas politicas de los gobiernos nacionales. EEUU aporto lo suyo. un ejemplo: el bloqueo que nos impuso en los '40 el cual prohibió a paises europeos importar productos argentinos, nos dejo fuera de la lista de países proveedores de productos para el plan Marshall e impidio que importemos insumos basicos (lo cual provoco algunos incumplimientos por incapacidad de trasladar la produccion).
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osvaldo
no cabe dudas que nos equibocamos en todo.somos abastecedores de alimentos y gracias...industrias y tecnologia cero....y de paso muy sobervios
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Menduco
Una lagrima. Que hubiera pasado con la Argentina si hubiese mantenido el liderazgo de la educacion en America? Hoy solo educa Gran Cuñado.
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El Poder del Consumidor
Te respondo Camboyano. Perón y por extension el Peronismo. Agamos un resúmen: Conquistas Sociales de Corto Plazo, caldo de cultivo de los Montoneros y de la triple A, desgobierno de Isabelita y el brujo, luego militares, gremios que atacaron a la incipiente democracia del 83, Menem, Duhalde, KK y CFK...es decir cuantos años de Peronismo ? Porque si están en el Gobierno desarrollan políticas demagógicas y de corto plazo y si están fuera del gobierno lo desestabilizan. Conclusion.......Así está nuestro país.
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El Poder del Consumidor
Camboyano y Andres, resumen básicamente las causas raíces de nuestros males como Nacion. Más no se puede agregar. Tambien coincido que Perón para la construcción de un País a largo plazo, fue un hito muy negativo en nuestra historia. Saludos.
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Eduardo
Total soñar no cuesta nada.Pero que bueno hubiese sido que al nacer j.D. PERON se le hubiera caida d ecabeza a la partera y hoy estariamos seguramente mucho mejor. Ese tipo fue el número 1 de todas nuestras desgracias por crear el sistema que creo
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Andrés
Argentina así no tiene solución. El principal mal es que somos "garcas" por naturaleza y por descarte natural los más delincuentes llegan al poder. Esto no creo que cambie mientras nos sigan gobernando los inescrupulosos peronistas que administran la pobreza a su favor y mientras no cambiemos de raíz nuestra cultura de "garcas". Mientras sigamos así, estamos condenados al fracaso, ojalá me equivoque....
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Camboyano
En este mismo diario tiempo atras se señalaba que los PBI de Argentina,Canada y Australia crecieron de manera similar hasta 1.940.A partir de alli,ellos continuaron con su historia y nosotros quedamos rezagados.Adivina adivinador¿cual fue el motivo de tal desviacion?.-
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O. K.H.
Pensando en voz alta, muchas veces me descubro imaginando el pueblo estupido que fuimos y somos. Si hubieron 10 millones de personas que dos años atras votaron a la idiota (CFK) no tenemos salida. Estamos condenados por la ignorancia popular.
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Carlos H. Arias
La comparación es muy buena hasta comienzos del año 2000. A partir del 2001 el futuro de los Estados Unidos comienza a tomar el mismo rumbo que los fines de la década del 20 y comienzos de los años 30. Todos los analistas que han dicho o creen que los Estados Unidos saldrá de la crisis, o está saliendo, están equivocados. La crisis norteamericana no se inició de un año para otro, comenzó a dar fuertes señales en el 2001 con un sistema que se había corrompido. La quiebra de la empresa Enron con la complicidad del estudio contable Arthur Andersen, que estaba al tanto de las violaciones legales que los directivos llevaban a cabo. Lo ocurrido con la WorldCom, AT
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Basta de KK
Algún día, la Argentina va a reconocer que su peor mal y quien hizo el peor quiebre de la historia fue Perón.
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Metanalítico
Un paralelismo muy traído de los pelos. Imposible comparar USA con Argentina, ni por cantidad ni por calidad de los factores productivos. Además no hablamos de Hamilton, de Carey, de Lincoln, del proteccionismo norteamericano que posibilitó su industrialización, como en Corea, como en Japón, como en Alemania, como en Rusia, etc.Para ser rico hay que ser industrializado y para ser superpotencia hay que tener armas atómicas, no hay atajos.Algunas cosas son ciertas, las menos.
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Roberto
Este es uno de los artículos mas atinados y objetivos que he leído en los últimos tiempos.De todos modos, hubo momentos históricos en que la Argentina perdió el rumbo, por ejemplo el segundo gobierno de Perón, en que se consumaron los mas arbitrarios abusos a los empresarios argentinos, con leyes laborales absurdas y que terminaron quebrando miles de empresas. El segundo hecho histórico en que Argentina pierde el rumbo fue en 1962 cuando se derrocó a Frondizi. En esto le caben culpas compartidas a militares y radicales que actuaron como instigadores del golpe. En ese momento Argentina tanía un PBI superior a Canadá y a Australia, tenía mas fábricas y producía mas autos que Brasil. Ni hablar de la década perdida del ´70, con la nefasta experiencia revolucionaria de Montoneros que terminó en el golpe del ´76.Y así seguimos, pasando por Menem, De la Rúa (un inepto total) hasta llegar al gobierno actual, que se enfrentó con el único sector productivo que puede todavía competir a nivel mundial, el sector agropecuario.Ya casi no quedan empresas argentinas relevantes, las pocas que quedan son absorvidas por multinacionales o simplemente desaparecen.No creo que lleguemos a ver el resurgimineto de nuestro país.
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