El trío británico Keane volvió a la Argentina el sábado pasado para hacer vibrar por dos horas al público local, que le llega al cantante, Tom Chaplin, a las fibras más íntimas. “Es una de las noches más emocionantes de nuestra vida”, repetía, emocionado, hasta el hartazgo.
Con la excusa de presentar su tercer y último disco, Perfect Symmetry, editado en octubre pasado, el grupo de “piano-rock” como fue catalogado, repasó algunos de sus más grandes éxitos, como "Somewhere only we know" y "Everybody’s changing", de su primer trabajo, Hopes and Fears (2004).
Con más efectos que la tradicional melodía que la banda expuso en su corte iniciático editado en estudio, los temas de "Perfect Symmetry" ocuparon buena parte del espectáculo y le dieron al programa un estilo más cercano al pop-rock, propuesta que el público de los músicos de Sussex también acompañó.
El tema "Playing along" marcó un quiebre en la vorágine del recital cuando una versión acústica sonó bajo el cielo limpio después de la lluvia de la tarde. El show enseguida retomó la adrenalina que transmite Keane en vivo y la banda cerró el espectáculo con promesas de un regreso próximo a la arena musical de Buenos Aires.