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Las nuevas tecnologías han provocado cambios de enorme magnitud en el trabajo, la educación y la vida cotidiana, y las escuelas de negocios no podían quedar ajenas a este fenómeno. El desarrollo de MBA on line cobra protagonismo en una sociedad cada vez más familiarizada con Internet. Publicaciones especializadas como The Economist y Financial Times lanzaron sus propios ránkings de los mejores MBA virtuales. Allí aparecen nuevos referentes del mundo académico, compitiendo codo a codo con los programas on line de las universidades más tradicionales.
Varios factores impulsan el fenómeno: por un lado, las actuales generaciones de estudiantes de MBA están cada vez más habituadas a las nuevas tecnologías y, por otra parte, el crecimiento de redes sociales y comunidades virtuales como Facebook y Second Life permiten contar con poderosas herramientas educativas que mejoran la calidad de la relación entre alumnos y docentes. En tanto, debido a la incertidumbre económica global, cada vez más ejecutivos optan por opciones de capacitación que les permitan manejar sus agendas sin interrumpir su carrera en la empresa, ya sea a través de programas exclusivamente virtuales o en la modalidad mixta que incluye clases presenciales.
Los MBA on line han dejado de ser los parientes pobres de las maestrías presenciales y las más prestigiosas escuelas de negocios han tomado nota de esta tendencia. Las americanos Warrington College y University of Maryland, el español Instituto de Empresa (IE Business School), el mexicano Instituto Tecnológico de Monterrey y la británica Warwick son algunas de las instituciones que lanzaron MBA virtuales, en los que el 70% de la formación se realiza a distancia.
Para evaluar la calidad de estos programas on line, tanto The Economist como el Financial Times miden la calidad de los contenidos, el nivel de los profesores y su ratio por alumno, y las herramientas tecnológicas utilizadas: desde blogs y foros virtuales, hasta videoconferencias on line. También se toma en cuenta qué proporción de ingresantes, efectivamente terminan el posgrado. Los mejores programas on line son altamente selectivos y sólo aceptan a uno de cada tres aspirantes. Esto asegura que más del 90% de quienes ingresan lleguen a la instancia de presentación de tesis.
El ranking 2008 de Financial Times incluye 40 escuelas de negocios con más de 85.000 alumnos. Al tope figura University of Phoenix (Estados Unidos), seguido por el Edinburgh Business School de la Heriot-Watt University (Reino Unido) y Open University Business School (Reino Unido) en el tercer puesto. El ránking de The Economist, por su parte, está encabezado por Warrington College of Business (Estados Unidos), seguido por el Instituto de Empresa (España) y Warwick (Gran Bretaña). Los programas mejor posicionados en ambos ránkings ofrecen combinar la enseñanza clásica con la última tecnología, así como cursar en varios idiomas .
A diferencia de los alumnos de MBA tradicionales, quienes optan por un posgrado virtual no están buscando cambiar de compañía. Sin embargo, el networking (virtual) les resulta igualmente enriquecedor. En cuanto a los costos de estos MBA, no son mucho más económicos que los presenciales. El de Warkwick asciende a más de u$s 8.000 anuales y el de Warrington -uno de los más exclusivos-, u$s 37.000 (incluye la provisión de una laptop). En tiempos de incertidumbre, los MBA on line permiten mantenerse actualizado manejando los propios tiempos y por esto ganan cada día más adeptos.
¿Quién se atreve a dejar su empresa por un año?
Antonio López de Avila
Director del Master online en Dirección de Empresas Turísticas de IE BUSINESS SCHOOL
En época de crisis, la formación suele ser una opción recurrente que suelen tomar los directivos para estar mejor preparados y ser más “atractivos” para las empresas. Y cuanto más reconocimiento tenga la escuela de negocios, más valor tendrá el directivo para el mercado y para su propia empresa. Sin embargo, no más de 20 ciudades en el mundo concentran este tipo de oferta formativa de alta calidad, siendo imposible para la inmensa mayoría de trabajadores acceder a ella. Y llegados a este punto, ¿Quién se atreve a plantear a su empresa que deja el puesto de trabajo un año para hacer un máster en el extranjero?
Es ahí cuando la formación online surge como una alternativa. Estos programas están especialmente destinados al sector de Executive Education, entendiendo por tal aquellas personas que compatibilizan la formación con su actividad laboral y que, por tanto, tienen restringidas las posibilidades de acceder a la oferta formativa presencial. La flexibilidad que los programas online ofrecen en cuanto a los horarios, permitiendo adecuarse a la situación laboral de cada uno, es una de sus mayores virtudes entre los directivos.
Pero quizás, no se ha subrayado todavía lo suficiente, la posibilidad que ofrecen de acceder a cursos que, por su nivel de calidad o especialización, no estén disponibles en su lugar de residencia. Un ejemplo es el Executive Master en Dirección de Empresas Turísticas en IE Business School que nació en formato blended (mezcla de periodos presenciales con periodos online) debido a las especiales características de los directivos de este sector: gran dispersión geográfica, gran movilidad, horarios incompatibles, etc.
Ahorro de tiempo, pero al mismo tiempo ahorro de dinero. ¿Por qué? Los directivos permanecen en sus empresas cobrando su sueldo y en sus casas. Así que al dinero que se ahorra en concepto de alquiler y gastos de manutención en el extranjero se le suman los ingresos mensuales de su salario, que sigue percibiendo. Además, para las empresas es una elección muy atractiva porque, aun cuando apoyen a su trabajador en la parte económica o con días para asistir a los periodos presenciales, saben que no van a perder a un empleado por un año; sino que sigue en su puesto de trabajo y aplica día a día lo que aprende.
El éxito de un programa online consiste en ser capaz de replicar la experiencia del programa presencial al virtual. Para ello se deben respetar las características de un programa de alta calidad pedagógica (profesores, contenidos, metodología), reproduciendo estas mismas características en su formato online (alrededor de un 70% del programa). Tras varios años gestionando programas online, puedo asegurar que los resultados de aprendizaje logrados son equiparables, si no superiores, a los de nuestros programas tradicionales presenciales.