La bolsa de Tokio interrumpió hoy una buena racha que ha durado siete días con un descenso cercano al 4%, empujado por Wall Street y los malos datos de empleo en Estados Unidos.
Así, el Nikkei perdió 362,82 puntos, o un 3,92%, hasta 8.876,42 puntos, mientras el Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, bajó 27,36 puntos, o un 3,08%, hasta los 860,89 unidades.
Los únicos ganadores de la jornada fueron los minoristas, las empresas de gas y electricidad y las forestales, mientras el resto estuvieron entre las perdedoras, sobre todo la minería, el transporte marítimo y metales no ferrosos.
Hasta hoy el índice tokiota había subido de forma ininterrumpida durante siete sesiones consecutivas gracias al impulso recibido del plan de estímulo económico que planea el presidente electo de EE.UU., Barack Obama.
Analistas japoneses destacaron que el sentimiento inversor en Tokio se vio influenciado por la baja del 2,72% de ayer en Nueva York, a causa de los malos datos de empleo en el sector privado, antes de que este viernes el Departamento de Trabajo difunda las cifras oficiales.
La caída en ese indicador fue de 693.000 empleos en diciembre, lo que debilitó al dólar y preocupó a los inversores de la bolsa de Tokio, desde hace meses muy pendientes de la situación económica en Estados Unidos.