Lejos de una tregua, la violencia en Medio Oriente entre israelíes y palestinos parece no tener fin. Luego de reunirse con su gabinete de seguridad, el primer ministro de israel, Ehud Olmert, manifestó que las condiciones actuales no son las adecuadas para suspender los ataques en la Franja de Gaza que comenzaron la semana pasada y que ya cuenta con más de 300 muertos y 1600 heridos.
“Si las condiciones maduran, y creemos que puede haber una solución diplomática que garantice una mejor seguridad en el sur, lo consideraremos. Pero por el momento, no la hay”, dijo Olmert según un asesor.
Israel ya había rechazado previamente los pedidos de Francia para una tregua humanitaria de 48 horas en la Franja de Gaza y aceleró los preparativos para una posible ofensiva terrestre, después de que cohetes de largo alcance lanzados por Hamas alcanzaran la ciudad hebrea de Beersheba.
Las potencias extranjeras han incrementado la presión sobre ambas partes en el conflicto para que cesen las hostilidades que comenzaron hace cuatro días. Hamas ha indicado que estaba preparado para estudiar las propuestas de un cese del fuego.
“Estamos con cualquier iniciativa que traiga un inmediato cese a las agresiones y levante enteramente el estado de sitio”, dijo el funcionario de Hamas Ayman Taha.