El índice bursátil japonés Nikkei cayó un 42% en el 2008, en su mayor pérdida en sus 58 años de historia, aunque el referencial subió un 1,3% en su reducida última sesión del año.
Las acciones de Cano y otros exportadores repuntaron cuando el dólar se apreció levemente contra el yen -aunque luego volvió a caer-, al tiempo que los títulos de la firma de exploración petrolera Inpex subían mientras el crudo extendía ganancias ante una posible interrupción en el suministro por los ataques israelíes contra Gaza.
Toyota Motor escapó a la tendencia perdiendo un 1%, fuertemente golpeada como el resto del sector automotriz -uno de los más castigados en el 2008 en el mercado de Tokio- por el bajón en la economía global.
El Nikkei ganó 112,39 puntos el martes y subió un 4% para diciembre, su primer mes positivo desde mayo. Pero sus pérdidas anuales fueron las mayores de su historia, superando la caída de 38,7% que registró en 1990.
El índice más amplio Topix ganó hoy 0,5% y cerró en 859,24 puntos, pero registró una caída de un 42% en el año.
Las operaciones en la bolsa de Tokio se reanudarán el 5 de enero.
Los analistas han pronosticaron un duro 2009, pero indicaron que la esperanza de mayores paquetes de estímulos económicos para eludir el bajón económico global ha provisto cierto alivio.