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El Enargas dispuso ayer la intervención por 120 días de Transportadora de Gas del Norte (TGN), que estará a cargo de Roberto Pons (ver recuadro). Esta empresa, que la semana pasada anticipó su default porque no pagaría un vencimiento de u$s 22,5 millones, tiene como controlante y accionista a Gasinvest, sociedad en la que tiene mayoría el grupo Techint liderado por Paolo Rocca.
Como se trata de un holding que muchos empresarios consideran “amigo” del Gobierno, la decisión oficial de ayer cayó muy mal en la comunidad de negocios, que sólo en diciembre vio cómo el Congreso declaró sujeta a expropiación a Aerolíneas, el ENRE acusó a Edelap ante la Justicia, y ahora el Enargas intervino TGN. Además de comprar acciones en aquellas empresas donde el Estado es socio luego de captar los fondos de las AFJP y la intención oficial de avanzar con la designación de directores.
La intervención de TGN comenzó ayer, pero sus causas ya conforman un cúmulo de acusaciones cruzadas. En su resolución 587, promulgada y dada a conocer ayer, el Enargas afirmó que “el default ... puede llevar a TGN a no poder cumplir con la prestación, lo que significaría una afectación gravísima de la seguridad pública, ya que hasta el sistema eléctrico estaría en riesgo”. Desde el grupo accionista, en cambio, apuntan que justamente incumplirán los pagos de deuda para garantizar las inversiones –$ 109 en 2009– y la prestación del servicio. “TGN no comparte ciertos considerandos, especialmente aquellos que se refieren a una supuesta incapacidad de la gestión operativa de la empresa y la prestación del servicio público de transporte de gas”, señaló ayer la empresa mediante un comunicado.
También hay interpretaciones opuestas sobre el rol de las tarifas: causa del default para TGN, motivo de otra discusión según Gobierno. En su comunicado a la Bolsa de la semana pasada, la transportista gasífera argumentó deterioro patrimonial “por efecto de la depreciación del peso sobre tarifas domésticas que permanecen fijas, combinando con una caída en los ingresos por transporte de exportación y con un incremento de los costos en pesos y dólares”.
Para los funcionarios de Planificación, en tanto, TGN no participó del aumento tarifario otorgado en septiembre porque no renegoció su contrato en la Uniren. “En septiembre último el PEN anunció un incremento transitorio del 20% para las tarifas de transporte de gas, aumento al que TGN aún no ha accedido por no acordar la renegociación de su contrato”, dice la resolución del Enargas.
Desde la empresa aseguran “no entender la actitud del Gobierno, ya que siempre garantizamos la operación de TGN”. En la misma línea, el comunicado oficial dijo que “la gestión empresaria ha sido realizada con la mayor transparencia, siendo regulada y auditada por distintos entes y organismos estatales, no habiendo existido ningún tipo de irregularidad o conducta fraudulenta”. En Planificación contestaron: “Queremos ver si estamos ahogados financieramente como dicen. Si no es así, no hay razones objetivas para que declaren el default”. Si con este control no alcanzara, también la Comisión Nacional de Valores (CNV) está mirando con lupa los balances de TGN.
Algunos empresarios de Techint y otros grupos nacionales grandes ven, detrás de esta decisión, así como de la nacionalización de Sidor en Venezuela, la mano de Néstor Kirchner. “Ve enemigos hasta donde no los hay”, sintetizó uno de ellos.