03:00
Tras dos jornadas de intensas negociaciones entre el oficialismo y la oposición, la Legislatura porteña se encaminaba anoche, al cierre de esta edición, a sancionar en general el Presupuesto 2009, estimado en 16.980 millones de pesos. Con la orden del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, de acordar con la Coalición Cívica para resignar el paquete que contemplaba aumentos impositivos al consumo e incorporar un gravamen al juego, los legisladores del PRO lograron antes de la sesión reunir los 31 votos necesarios para aprobar la ley de leyes. Al dar marcha atrás con esos tributos polémicos, que todo el arco opositor rechazó desde el principio por considerar que impactaría en el bolsillo de la clase media, lograron además la adhesión de Aníbal Ibarra y de los tres legisladores que responden a Jorge Telerman. En cambio, el bloque del FPV, el de Igualdad Social, el de Nueva Izquierda y el del Socialismo anticiparon ayer durante el debate su rechazo al proyecto.
De no haber sorpresas de última hora, el capítulo que contiene el paquete tarifario, y que generó la polémica, saldrá sin la aplicación del impuesto de sellos a los resúmenes de las tarjetas de crédito, a las pólizas de seguros y a la transferencia de autos usados, aunque quedará para los contratos privados -como venta de viviendas -que no incluye a las empresas de medicina privada ni a los contratos de adhesión como internet. Este último punto no sería acompañado por la CC ni por Ibarra sino por el telermanismo. Con los mismos apoyos, también quedará firme el cobro de ingresos brutos a la industria manufacturera que facturan por encima de los $ 20 millones y a la construcción, con la excepción de vivienda social.
Para compensar los 800 millones de pesos que no recaudará el Gobierno porteño con la caída de estos gravámenes, se votará a propuesta de la CC grabar con Ingresos Brutos a las máquinas tragamonedas que funcionan en el Hipódromo de Palermo (8%) y a los billetes de lotería (6%), que significarían cerca de $ 1.400 millones adicionales. Sin embargo, este impuesto es difícil de instrumentar por que existe un fallo de la Justicia Federal que le impide a la Ciudad avanzar en esa dirección. También se aprestaban a votar, a sugerencia de Ibarra, el cobro de ingresos brutos a las transferencias de futbolistas de primera división.
La sesión se inició pasadas las 18.40 con más de cinco horas de demora por las complicadas negociaciones entre los bloques y se calculaba que se votaría cerca de las 2 de la mañana. Es que debido a la polémica de los votos dobles, los diputados deberán expresar su voluntad a viva voz y uno por uno cada artículo del voluminoso cuerpo de la Ley Tarifaria y del Presupuesto.
El primer orador en el recinto fue el legislador del PRO y presidente de la Comisión de Presupuesto, Alvaro González, encargado de defender el proyecto. “Es demasiado prudente por el lado del gasto”, dijo.
Por su parte, el titular del bloque K, Diego Kravetz, consideró que el Presupuesto “es la herramienta fundamental de cada Gobierno, pero este instrumento está equivocado”.
La legisladora Patricia Walsh, de Nueva Izquierda, dijo que “desde toda la oposición habíamos exigido una reformulación global del Proyecto, no sólo para evitar impuestazos recesivos sino para fortalecer las partidas sociales ante la crisis”.
En tanto, la legisladora Liliana Parada (Igualdad Social) anunció su oposición porque estipula reducciones en educación y desarrollo urbano.