La compañía automotriz Chrysler solicitó hoy al Congreso de los Estados Unidos un “préstamo puente” de u$s 7.000 millones para hacer frente a su crisis de liquidez, en el marco de un plan de reestructuración y viabilidad a largo plazo.
Pero Chrysler no brilla por su originalidad. Hizo el pedido imitando a sus pares Ford y General Motors, las cuales ya pidieron al Parlamento estadounidense que comience a estudiar una iniciativa para el rescate de la industria automotriz.
Durante el último mes, las ventas de Ford se desplomaron un 31%, mientras las de General Motors un 41%. En tanto Chrysler, el fabricante norteamericano más pequeño y que se encuentra en la situación más delicada, redujo sus ventas casi a la mitad, un 47%.
El vicepresidente del consejo de administración del Grupo Chrysler, Jim Press, indicó en un comunicado que por lo excepcional,“2008 pasará a la historia como ningún otro año en el sector y por ello las comparaciones con las ventas del 2007 son irrelevantes”.