03:00
Uno de los conceptos más en boga en los bancos por estos días es el de “emprendedores”. Sin embargo, no todos entienden la misma cosa por emprendedorismo. La mayoría trabaja bajo el criterio de “empresa en marcha”, por lo que emprendedor es alguien que ya, por otros medios, logró arrancar, cuenta con una experiencia en el mercado que le permite acceder a financiamiento bancario. Dicho de otro modo, se habla de Emprendedorismo pero “venime a ver cuando ya estés trabajando”.
Frente a este panorama, para los emprendedores solo queda calificar dentro de programas de organismos públicos (Fonsoft, Fontar, etc.), que si bien cuentan con condiciones favorables, son limitados a un determinado perfil de empresa: innovadora y de base tecnológica. Por otra parte, generalmente brindan instrumentos de financiación para activos fijos, sin contemplar necesidades de capital de trabajo, básicas para la maduración y desarrollo de cualquier emprendimiento.
En otras palabras, la mayoría de las ofertas de financiamiento exigen ya ser una empresa en marcha. Frente a esta limitación, existen instrumentos de Capital de Riesgo. Suelen ser útiles pero nuevamente limitados, ya que, apuntan a emprendimientos con alto retorno de la inversión.
Desde 2005, en Banco Credicoop puso en marcha el Programa Emprendedor XXI, destinado a estudiantes avanzados en Carreras de Grado, Docentes y Graduados para impulsar la creación de empresas desde la Comunidad Universitaria. Este programa permite presentar ideas de negocios ligados a industria, servicios y agropecuarios. A la fecha hemos financiado la creación de más de 100 emprendimientos, mostrando que, contra la creencia generalizada, no faltan opciones de financiamiento, sino proyectos sustentables.
En este sentido, el emprendedor debe armar muy sólidamente su Plan de Negocios contemplando contingencias y cambios en el mercado que busca abordar. El emprendedor no debe pedir un crédito, sino convencer al inversor de que su proyecto es viable. Un emprendimiento debe ser creíble tanto en términos de la sustentabilidad del Plan de Negocios, como en la coherencia y capacidad del equipo que lo llevará adelante. La financiación es un insumo clave, pero el proyecto debe ameritar ser financiado.
Por Claudio Majorovich, jefe del Dto. de Atención a Universidades del Banco Credicoop.