Al final, tanta adrenalina que mostraron ayer los inversores de Wall Street, a la espera del recorte de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (FED), se diluyó.
En una sesión impregnada de gran volatilidad, y donde los principales indicadores se pasearon inquietos de una punta a la otra, el Dow Jones cerró con una caída del 0,85%, unos 77,26 puntos menos que ayer, hasta las 8.987,86, es decir que volvió a caer por debajo de los 9.000 puntos.
El S&P 500 también retrocedió: en ese caso se enfrió un 1,11%, 10,44 unidades menos que ayer, hasta los 930,08 puntos. Caso opuesto, que refleja en parte las vueltas que tuvieron hoy los indicadores neoyorquinos, fue el Nasdaq, ese índice avanzó 7,74 puntos, un 0,47%, y se situó en los 1.657,21.
La volatilidad que se vivió en las bolsas de Nueva York correspondió a las expectativas que giraron en torno a la recorte que planeaba, y finalmente hizo, la FED que, promediando la tarde, anunció un nuevo recorte y ubicó las tasas en un 1%, el nivel más bajo desde junio de 2004.