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Como cualquier detective con conocimientos de alta tecnología puede atestiguar, la Internet es un lugar difícil de supervisar, dada la falta de límites geográficos y de la dificultad en torno al tema de las identidades. Sin embargo, a medida que los bloggers aumentan su presencia y su público on line -algunos atraen más gente que las revistas y los diarios- sus comentarios caen cada vez con más frecuencia bajo el escrutinio legal. Los estudios de abogados y las firmas legales vigilan los blogs como lo hacen otros medios de comunicación. Esto implica que los bloggers han comenzado a recibir cartas de abogados cuando incomodan a alguien que tiene dinero suficiente para pagarle a un abogado.
“Para muchos bloggers, esto es una marca de respeto. Es algo que le cuentan a los amigos en el bar: "Sí, recibí una carta de sus abogados y les dije que se la pusieran donde no calienta el sol", les dicen", según comentó un blogger anónimo. Pero, generalmente, eso significa que inmediatamente bajan ese post del blog. Sólo 5% de todos los usuarios de Internet saben claramente cuáles son sus derechos y responsabilidades legales cuando postean un comentario on line, según sugieren las investigaciones realizadas por la firma DLA Piper. Las encuestas también muestran que los que publican comentarios en blogs no están seguros de sus obligaciones ante la ley.
Menos de la mitad (42%) de los usuarios considera que los bloggers que publican sus opiniones deberían ajustarse a las mismas normas legales que los periodistas, y, entre los que publican blogs, sólo 27% cree que a ellos se les deberían aplicar esas normas.
"Desde muchos puntos de vista, el blogging permanece aún en su primera infancia. Las empresas todavía no tienen claro cómo sacar el máximo provecho de lo que es, en potencia, tanto una herramienta de comunicación como una vía de contacto con la prensa", dijo Andrew Haughton, director de Medios de Deloitte.
Este experto señaló también que "supervisar los blogs puede brindar información valiosa con respecto a cómo recibe el público los nuevos productos, y también sobre marcas y responsabilidad social corporativa. Sin embargo, tratar de influenciar a los blogs puede ser contraproducente. Y, en la mayoría de los casos, los blogs corporativos no han logrado interesar al público porque sus mensajes son demasiado políticamente correctos, y despiertan escepticismo y apatía. Es probable que en el futuro haya una profesionalización de los blogs que cuentan con seguidores; estarán más regulados y deberán respetar las leyes que rigen la edición profesional. Pero la mayor parte se mantendrá como diarios personales, escritos para audiencias pequeñas (que a menudo son la propia familia de quien los escribe) y se seguirán sin regulación, sin censura y, en muchos casos, sin lectores".
Sin embargo, algunos blogs, como TechCrunch, GigaOM y TreeHugger, todos con sede en Estados Unidos, atraen audiencias masivas. Incluso los pequeños blogs casi desconocidos pueden despegar de la noche a la mañana si un post resulta popular y es referido a redes sociales como Digg o Reddit. ¿Deberían preocuparse los bloggers ante la posibilidad de un futuro regulado y el riesgo de quedar expuestos por expresar una opinión?
La difamación, los mensajes ofensivos, la instigación, los temas relacionados con la propiedad intelectual, el linking a sitios web ilegales y las informaciones inexactas pueden traducirse en problemas para cualquiera, ya sea un blogger, un periodista, un editor o un usuario de mail. Por ejemplo, un profesor universitario británico ganó un juicio por difamación y su universidad tuvo que pagarle u$s 18.040 porque otro miembro del cuerpo docente lo había acusado falsamente de fraude. Esta acusación se hizo en un mail que fue enviado a más de una persona.
Las empresas están descubriendo que necesitan hablarle a su personal de los peligros de la blogósfera. Algunas ya organizan cursos sobre los riesgos de difamación y han publicado sus políticas sobre la publicación de blogs. "Al hacer comentarios sobre su día de trabajo -aunque actualice su blog fuera del horario laboral- una persona puede, sin darse cuenta, filtrar información confidencial sobre su compañía o infringir los derechos de propiedad intelectual de la misma", dijo Mike Warriner, especialista en tecnología de la firma legal White and Black.
“Incluso se ha acusado a algunos empleados de difamar a una compañía competidora. Determinar cuando termina un comentario y comienza la difamación puede demandar una costosa batalla legal. Cuando se empieza a investigar el campo minado legal que rodea al blogging, uno podría pensarlo dos veces antes de divulgar el odio hacia un colega o comentar lo fácil que es robar papelería de la oficina en su página web supuestamente anónima”. Por supuesto, los estudios de abogados están interesados en sugerir que el tema de la responsabilidad legal es un problema cada vez más grande para los bloggers. Sin embargo, algunos usan esto para su beneficio.
Por ejemplo, cuando este año Allen Tsai, mobiledia.com, recibió una carta de los abogados de Samsung sugiriéndole que sacara del sitio las fotos de modelos de teléfonos móviles que todavía no se habían lanzado a la venta. El 18 de enero, el blog de Tsai decía “Samsung me envió una carta con un pedido de "cesar y abstenerse" relacionada con las imágenes y la información provista sobre teléfonos no sacados a la venta por la empresa. Normalmente respaldo mi trabajo y considero las opiniones de los consumidores como una fuente de información. Sin embargo, en este caso, acepté con renuencia y retiré toda la información para evitar que Samsung "siga adelante agresivamente por todos los medios que sea necesario y evalúe todas las acciones disponibles" contra mí”. A continuación, el blog, que tiene mensualmente más de 2 millones de lectores, recibió más de 100 quejas por lo que había hecho Samsung.”TechCrunch, uno de los blogs más famosos que hay en Internet, también publica las cartas de abogados que recibe. Conviene pensarlo muy bien antes de mandar una de estas cartas, si uno sabe que va a ser publicada. Los abogados no tienen otra opción que usar el lenguaje legal, que siempre suena tan mal”, dijo Dave, nuestro informante anónimo.
Traducción: Graciela Rey