El secretario general de SMATA, José Rodríguez, adelantó hoy que el gremio reclamará al Gobierno nacional que garantice una ‘estabilidad de tres años sin despidos‘ en el sector, en el encuentro que el sindicato espera tener con funcionarios de la Casa Rosada. “Desde el sector automotor vamos a pedir, en la primera reunión que tengamos, una estabilidad de tres años sin despidos y ahí veremos la buena voluntad, es decir, si tienen la voluntad de seguir dando empleo”, anticipó.
Rodríguez resumió su propuesta de esta manera: ‘Si no podemos discutir salarios, queremos estabilidad‘.
El jefe sindical formuló declaraciones a radio América poco después de concluida la reunión que mantuvieron los titulares de la UIA, Juan Carlos Lascurain, y de la CGT, Hugo Moyano, con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en la cartera laboral, donde se analizó la ‘evolución de la crisis económica”.
Ayer, luego de una reunión del Comité Central Confederal, la CGT del camionero pidió al Gobierno y a los empresarios la adopción de medidas de emergencia para asegurar la competividad productiva y la estabilidad laboral
La entidad cegetista decidió dejar para más adelante su reclamo de un refuerzo salarial a fin de año
Rodríguez aclaró esta mañana que al sindicato automotor que encabeza no le interesa reclamar los 500 pesos extra, en referencia al refuerzo del que viene hablando la central obrera. ‘Nosotros no planteamos ningún ajuste de ese estilo, lo que queremos es discutir en libertad‘, afirmó.
El gremialista insistió: “A nosotros no nos interesa un ajuste, un monto, etcétera; nos interesa discutir en libertad y eso es buscar el acuerdo entre las empresas y el sindicato sin ningún tipo de presión”.
El titular de SMATA embistió contra los empresarios al acusarlos de advertir sobre los efectos de la debacle financiera internacional como ‘una excusa‘ para frenar cualquier demanda de aumento salarial.
“La crisis es una excusa para muchos empresarios para cortar la libertad de negociación de los convenios colectivos‘, arremetió.
El sindicalista insistió en que ‘los países serios del mundo tomaron medidas y la Argentina también tomó medidas, pero los empresarios se escudan en la crisis para retacear el salario a los trabajadores‘
“Esto no es la crisis, la crisis a la Argentina todavía no llegó. Cuando llegue... Dios mío, ¿qué será?‘, inquirió.