La Fed acordó hoy cuatro nuevos bancos centrales (el Banco de Australia, el de Dinamarca, el de Noruega y el de Suecia) para inyectar u$s 30.000 millones que ayuden a hacer frente así a las “elevadas presiones” que existen en los mercados del dólar.
Estas medidas se suman a las que ya acordó la Reserva Federal la semana pasada con el Banco Central Europeo (BCE), el Banco de Inglaterra, el Banco de Canadá, el Banco de Japón y el Banco Nacional de Suiza, que en conjunto tienen capacidad para inyectar en los mercados u$s 247.000 millones.
Esas inyecciones son posibles gracias a acuerdos técnicos, por los que la Fed aumenta los intercambios de divisas recíprocos temporales (‘swap lines’) con otros bancos centrales, lo que permite que éstos inyecten liquidez en dólares en los mercados que controlan.
Según un comunicado de este organismo, “los bancos centrales continúan trabajando juntos durante esta época de estrés en el mercado y están preparados para tomar más medidas si se necesita”.
El Banco Central Europeo (BCE) fue autorizado a inyectar hasta u$s 110.000 millones, mientras que el Banco de Japón cuenta con u$s 60.000 millones; el Banco de Inglaterra, u$s 40.000 millones; el Banco Central de Suiza, u$s 27.000 millones, y el Banco de Canadá, u$s 10.000 millones.
Estas medidas sigue a una serie de fuertes altibajos en los mercados financieros, golpeados por los temores de más cimbronazos en Wall Street después de que Lehman Brothers declaró la quiebra, Merrill Lynch perdió su independencia, la aseguradora AIG fue salvada con un rescate de u$s 85.000 millones y Morgan Stanley y Goldman Sachs dejaron de operar como bancos de inversión.