Pablo Devoto, el titular de Nestlé Argentina, se encargó de redondear la cifra actual del mercado interno de consumo: u$s 45.000 millones, la misma cifra que alcanzó en 1994, el nivel más alto de la década pasada. Que después de todo este tiempo el terreno en el que se mueven las empresas sea el mismo no es un buen indicador, sino lo contrario: “Es dramático”, se animó a decir.
“Hay diferencias entre invertir para mantener una cuota de mercado y otra para abrir una nueva fábrica. Nadie deja de pensar en la primera, pero para la segunda opción se necesitan mejores condiciones que las actuales”, explicó. Así, la clave está en saber si el país tiene capacidad de atraer inversiones que generen mayor producción, mas allá del nivel de tipo de cambio. “No es un problema de dólar alto. Están los costos y saber si podemos proyectar a largo plazo sin que se cambien las reglas”, aseguró.
Devoto, junto a Margareth Henriquez, CEO de Bodegas Chandon, y Guillermo Olivetto, presidente de la consultora CCR, marcaron las expectativas con las que se mueve uno de los sectores más sensibles a la variación del mercado interno. Para la ejecutiva, “el crecimiento debe estar acompañado de inversiones en infraestructura para que no haya inflación”. Sostuvo que el actual nivel de inversión “no es suficiente”, pero consideró que para que lo sea, “hay que crear las condiciones, mostrar que el país tiene un plan para atraer inversiones”. Para Olivetto, “la fiesta de consumo que la sociedad disfrutó hasta el año pasado, va a dejar paso a una mayor selectividad a la hora de las compras”. Por eso, estimó que este año la economía terminará con un crecimiento del 6,3%, mientras que el 2009 bajará al 4,5% y para el 2010 y 2011 se escalonará en torno a 4% y 3%, respectivamente.