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| BANCOS |
| El sistema financiero necesita mejores condiciones para dar crédito de mediano plazo |
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Aún cuando la debilidad del sistema financiero mundial tiene en vilo al planeta por estos días, los bancos argentinos pueden hacer gala de sus buenos indicadores de liquidez y solvencia. Ahora bien, aunque la solidez de las entidades es requisito necesario para que exista más y mejor acceso al crédito, de ningún modo es condición suficiente.
Es que, más allá de que el mundo se encuentra en una etapa de contracción crediticia, el mercado local tiene algunas particularidades que dificultan el acceso a la financiación tanto para las familias como para las empresas. Tal como lo definieron Enrique Cristofani, presidente del banco Santander Río; Clarisa Estol, titular del Banco Hipotecario; y Juan Bruchou, CEO del Citi; durante “El Encuentro de los Líderes”, hace falta desarrollar fuentes de fondeo de largo plazo y establecer reglas de juego más claras en la economía local para que el crédito siga creciendo a buen ritmo.
“Si vemos de qué modo los bancos locales están atravesado la crisis hipotecaria en EE.UU. y cómo han superado el conflicto con el campo, es claro que las fortalezas del sistema financiero son muchas. Se está reestableciendo la confianza en los bancos, los indicadores de liquidez y solvencia están muy firmes, y la morosidad apenas llega al 5%”, dijo Bruchou. En la misma línea, Cristofani destacó que la actual crisis encuentra a la Argentina en una situación de fortaleza: “los números macro son muy buenos. Tenemos una base sólida de crecimiento y una dependencia menor de las economías desarrolladas”, indicó.
Parte de esa fortaleza responde, justamente, al bajo nivel de endeudamiento que tienen tanto las familias como las empresas argentinas. Los números hablan solos: en la Argentina los hogares tienen un deuda sobre ingresos disponibles anuales de sólo dos meses de extensión, mientras que en los países desarrollados ese indicador llega a un año y tres meses, según Cristofani. “La crisis subprime de Estados Unidos se produjo por un exceso de endeudamiento. En Argentina estamos muy lejos de lo que pasó allí: en el país estamos sub-prestando en términos del Producto Bruto”, explicó Clarisa Estol.
Pero no hay que olvidar que el bajo nivel de endeudamiento es consecuencia de un escaso acceso al crédito. Aún cuando en los últimos años los préstamos han crecido a tasas del 40% anual, la falta de fondeo a largo plazo y de reglas económicas “claras” son dos problemas que ponen un freno al avance del crédito.
“Los bancos argentinos nos fondeamos principalmente con los depósitos de los ahorristas, y hoy por hoy esa fuente de liquidez es de corto plazo. Los argentinos no vuelcan su ahorro en el sistema financiero local. Si bien la tasa de ahorro es básicamente parecido a la de nuestros vecinos —representa el 23% del PIB— solo el 20% de ese total se vuelca al sistema financiero, cuando en Chile se coloca el 70% y en Brasil 50%”, dijo el titular del Citi. “De todos modos, el crédito de largo plazo para la inversión tiene que proveerlo el mercado de capitales”, agregó.
En la misma línea, Clarisa Estol indicó que “los bancos tenemos depósitos a corto plazo, pero eso es una característica de todo el mundo. Los depósitos no son la fuente de fondeo natural de largo plazo, el mercado de capitales lo es. Pero volvemos al mismo tema: para que se desarrolle el mercado, se necesitan incentivos para que el ahorro interno se vuelque al sistema financiero local y tenga un efecto multiplicador”, indicó la presidenta del Banco Hipotecario.
Bruchou destacó que, el año pasado, los bancos como el Hipotecario y el Santander consiguieron financiarse a cinco años, en moneda local, y con tasas fijas del orden del 12% anual, en el mercado internacional. Sin embargo, a partir de este año el acceso a los mercados externos se ha vuelto más complicado para el país, teniendo en cuenta el reciente antecedente de default de la deuda local.
“Es clave que los empresarios argentinos trabajemos para lograr el “grado de inversión” que en la región ya ostentan países como Brasil y Perú”, dijo Cristofani. “Los países que tienen el grado de inversión tienen una diferencia de competitividad muy grande con la Argentina. Hoy tenemos a Perú financiándose en soles, su moneda local, y a tasas fijas de entre el 7% y el 8% a 30 años.
Competir contra eso es muy difícil. El grado de inversión es una necesidad y una oportunidad. En síntesis: alcanzarlo nos va a ayudar a que nuestras empresas valgan más”, sintetizó el titular del Banco Santander.
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