Me hubiera gustado preguntarle a Daniel Remia por qué le puso Faustina a la parrilla que tiene en Dardo Rocha al 1900, cerquita de La Rosa Negra, frente al Hipódromo de San Isidro. Me hubiera gustado porque cuando alguien pone un nombre así a un restaurante siempre hay una historia de una abuela o una tía, nunca una amante.
Claudio Destéfano
¿Quiere leer más?
Para acceder al artículo completo por favor ingrese su usuario y contraseña o bien suscríbase a Cronista.com