El Gobierno nacional desplazó de su cargo al representante de la Argentina ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), Héctor Torres, y designó en su reemplazo a Pablo Pereyra, quien se desempeñaba como su segundo, según informaron fuentes oficiales.
“El ministro de Economía, Carlos Fernández, decidió el cambio por razones de gestión”, señaló el portavoz que comunicó la decisión. Además, aclaró que “el relevo se producirá luego de la asamblea del FMI” que se realizará en octubre.
El cambio de funcionarios se produce mientras el gobierno y el FMI intentan acordar una fecha para que el organismo lleve adelante la revisión anual a la que debe someterse cada país miembro.
En 2007 el organismo internacional de crédito había aceptado postergar la evaluación que se realiza en el segundo semestre del año para evitar que el trabajo que es de rutina y obligatorio quede en medio de la discusión electoral.
La última vez que la Argentina se sometió a la revisión del artículo IV -tal como se denomina a esta auditoría del FMI- fue en julio de 2006.