Cuando desde “inflación verdadera” dicen "el Indec lamentablemente dejó de ser confiable”, ese “lamentablemente” tiene un a honda carga de sentido. Sucede que por años, el Indec estuvo muy lejos de ser calificado como “cuestionado organismo”, cual es la muletilla actual cada vez que se lo alude desde los medios.
Desde su creación en 1968 permaneció casi ajeno a la injerencia de todos los gobiernos, incluso las dictaduras tuvieron reparos en meterle mano. La frase “son datos del Indec” hacía referencia a una verdad casi incuestionable.
Que un sitio web anónimo tenga cierto predicamento por difundir “datos alternativos” al Indec es una prueba de que ese prestigio quedó atrás.