La bolsa de China subió hoy el 2,01% impulsada por las ganancias en Wall Street y después de que el precio del petróleo cayera ayer un 2,16%.
El índice Shanghai Composite cerró en los 2.397,369 puntos, luego de tocar un máximo intradiario de 2.420,848 unidades. Pero terminó agosto con un descenso de un 13,63%, golpeado por la desaceleración de la economía y de las ganancias corporativas.
Este es el segundo día consecutivo que el mercado chino cierra en positivo, ya que ayer avanzó el 0,34% después de que los reguladores bursátiles chinos anunciaran que estudian reducir o suprimir el impuesto sobre dividendos.
“Probablemente las políticas económicas apunten a un relajo paulatino, lo que podría ayudar al índice a subir desde esta zona”, indicó a Reuters el analista de Western Securities, Cao Xuefeng.
El barril de petróleo se situó en 78 euros (115,59 dólares), lo que supuso una baja de 1,7 euros (2,56 dólares) respecto al cierre del miércoles.