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Con cauto optimismo y disposición a abrir el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, el bloque oficialista en la Cámara de Diputados inició esta semana un trabajo fino para asegurarse una mayoría que le permita superar el primer paso legislativo para la reestatización de Aerolíneas Argentinas y Austral. Con la lista de legisladores “irrecuperables” ya definida, la primera línea del bloque intensificó los contactos con aquellos que votaron en contra de las retenciones móviles pero que de todas maneras aseguraron que continuarán “adentro” del proyecto K.
Mascarón de proa de este último grupo es la salteña Zulema Daher, a la sazón presidenta de la comisión de Transportes, quien ayer ratificó que el debate no será “a libro cerrado” y que “si hay que modificar algo, se hará”. La legisladora reconoció que el punto neurálgico de la discusión será “la aceptación de la deuda”, que ronda los u$s 900 millones. Al respecto, la oposición ya advirtió que esa deuda “es ilegítima” y dispuso que asesores técnicos de varios bloques evalúen la posibilidad de realizar un proyecto alternativo en conjunto, para lo cual ya “estudian alternativas”, según las fuentes consultadas.
Además, trascendió que Marsans pretende un pago de u$s 200 millones, sumando así un detalle que no le facilitaría el escenario a la bancada de Agustín Rossi.
En el arco antikirchnerista opinaron que la postura oficial de absorber el pasivo de las empresas “no es razonable” y anticiparon que se negarán a acompañar un artículo específico del proyecto: aquel que postula la “solidaridad de otras dependencias del Estado con la estatización”, lo que implicaría reasignar partidas presupuestarias. También cuestionaron el punto de la iniciativa que deja abierta la posibilidad de devolver la firma a capitales privados. Así, los opositores ya se preparan para rechazar varios aspectos del proyecto, aunque aseguraron que “si el oficialismo mantiene una postura razonable”, no tendrían problemas en acompañar la aprobación de la iniciativa.
Párrafo aparte se ganaron los rebeldes Felipe Solá, Graciela Camaño y Luis Barrionuevo, junto con los cordobeses Beatriz Halak, Jorge Montoya y Arturo Heredia que responden al gobernador Juan Schiaretti. A la hora de contar los votos, la primera línea del bloque K no piensa en ellos. Incluso trascendió que el ex gobernador bonaerense estaba preparando –otra vez– un proyecto propio, aunque ayer negó esa posibilidad. “Está estudiando el tema, para ver si plantea alguna modificación. Pero hoy no tiene pensado presentar nada”, explicaron sus voceros. Hasta ahora, la única iniciativa que ingresó al Congreso es la enviada por Cristina Kirchner.
En tanto, los diputados del bloque de la Concertación que responden al vicepresidente Julio Cobos aún no definieron cuál será su postura. Para hacerlo, se reunirán la semana próxima, según señaló el mendocino Jorge Albarracín en diálogo con El Cronista.
Por ahora, el oficialismo retomó su cauto optimismo –similar al de la sesión por retenciones–. “Los votos que importan están”, aseguraron en la primera línea del bloque y estimaron que el proyecto “no corre peligro”. En la sesión del 28 de agosto se sabrá.