Es común en política confundir causas con efectos; los proyectos que buscan incentivar la economía a través del consumo son un claro ejemplo. Suele sugerirse que un mayor ‘consumo salarial’ lleva a una mayor actividad económica. El problema de este planteo se puede dividir en dos puntos.
Nicolás Cachanosky
¿Quiere leer más?
Para acceder al artículo completo por favor ingrese su usuario y contraseña o bien suscríbase a Cronista.com