La pasión por los autos es, sin duda, la razón de los desvelos de Federico Álvarez Castillo. Y, en este sentido, acaba de sumar una nueva joya a su cartera más preciada. Se trata de un modelo revestido de celebridad y cargado de historia deportiva: la Ferrari 166/195 Berlinetta Vignale con la que el legendario Charly Menditeguy corrió en la inauguración del autódromo de Buenos Aires, en 1952. La histórica Ferrari fue subastada el 16 de mayo en Maranello, Italia, y es una entre solamente tres producidas por la escudería italiana en 1950. No se sabe exactamente cuál fue el paradero del auto hasta la década de 1980, cuando fue comprado por el coleccionista Pablo Nápoli. El vehículo, de color azul y con 2,3 litros de cilindrada, permaneció en los Estados Unidos largos años antes de volver a cruzar el Atlántico. Con el número 39 sobre el capó y las puertas, la Berlinetta de cuatro cambios y 160 CV es ahora un número fijo en el Grand Prix de Mónaco Historique. Menditeguy fue un legendario multideportista de la aristocracia argentina que supo participar regularmente del Gran Premio vernáculo de Fórmula 1 y otras competencias automovilísticas codo a codo con Juan Manuel Fangio. Siempre amateur, también brilló en el polo mundial y se destacó como jugador aficionado de tenis, golf —llegó al 0 de handicap— y billar. Ganó cuatro veces el Abierto Argentino de Palermo con el equipo El Trébol, que integraba junto con sus hermanos Julio y Luis, y Heriberto Duggan. Charly tampoco perdía el tiempo con las mujeres: en un viaje a Montecarlo para ser probado por el equipo Maserati, se hizo un tiempito para visitar a Briggite Bardot...
Tomás Garzón de la Roza.