La polémica que se levantó desde anoche por la aprobación de la Ley de Reforma Impositiva sancionada por el Congreso de la provincia de Buenos Aires, hizo despertar voces a favor y en contra.
La medida, que elimina en forma parcial la exención de Ingresos Brutos para las industrias bonaerenses que tienen una facturación anual superior a los $ 60 millones, generó el rechazo de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) por “desalentar el consumo”.
Asimismo, desde la entidad expresaron “su preocupación” porque la ley “generará un nuevo incremento que afectará a los costos”.
La otra campana vino de la mano de la ministra de Asuntos Agrarios y Producción del Gobierno bonaerense, Débora Giorgi, quien sostuvo que lo que se busca lograr “es un equilibrio orientado a eliminar la regresividad y satisfacer los servicios que está demandando el crecimiento de la provincia”.
“Queremos completar las falencias con una reforma que apunta a la redistribución de la carga tributaria”.