Sitios fantásticos desconocidos, un mundo paralelo, plantas que degluten seres humanos y dinosaurios aterradores, son solamente algunos de los escollos que deben superar con éxito el científico Trevor Anderson (Brendan Fraser), su sobrino Sean (Josh Hutcherson) y la experta guía Hannah (Anita Briem), en el viaje que realizan hacia el centro de la tierra siguiendo los pasos de la novela de Julio Verne y del hermano de Trevor, Max, un fanático “verniano”, experto en geología, que desapareció hace varios años en una expedición a Islandia, y padre de Sean.
El relato construye dos historias paralelas. La relación familiar entre los Anderson y el afán por el descubrimiento y por la búsqueda de certezas que se contrastan con el libro de Verne y con las anotaciones del hermano de Trevor, primero pensadas como relatos irreales y luego verificadas como ciertas.
El guión, con dosis de humor liviano, comedia y acción, fue escrito por Michael Weiss y Jennifer Flackett. Los autores desarrollan la historia de estos tres aventureros que se encuentran rodeados de un pasaje volcánico. Por las señales que da la naturaleza, el científico Trevor y la guía Hannah interpretan que están en un grave peligro. Entonces deben encontrar la forma de regresar a la superficie antes de que sea demasiado tarde.
Eric Brevig, director de la película, y virtuoso de los efectos especiales (“Total Recall” y “Peral Harbor”) contó que su objetivo “fue capturar el espíritu de aventura, de descubrimiento y la creencia que todo es posible”. Se puede dar por satisfecho.