Como todos los años, la ciudad española de Pamplona se viste de fiesta y se apresta a recibir al turismo en la clásica fiesta de San Fermín, pero tan típico como la celebración en sí misma, son las muertes y accidentes que acarrea el cuestionado festejo.
En las horas previas al inicio de la corrida de toros, en una jornada denominada “chupinazo”, un joven, posiblemente de origen irlandés, murió tras caer de un muro. Sumado a ello, casi 200 personas debieron ser atendidas tras sufrir accidentes de diversa gravedad, señalaron fuentes de la Cruz Roja.
En tanto, no se descarta que el número de víctimas de acreciente a lo largo de los próximos días cuando se de inicio a la clásica corrida de toros. Tras mantener encerrados a los animales por nueve días, se los libera y comienza el recorrido a lo largo de 825 metros. Es ahí donde el público trata de seguir y provocar a los toros, corriendo el riesgo de caer, recibir cornadas o ser golpeados por animales.