Ingrid Betancourt llegó hoy a Francia, dos días después de su liberación por el Ejército colombiano tras casi seis años y medio de cautiverio en manos de la guerrilla de las FARC.
El avión oficial francés en el que Betancourt y sus familiares viajaron desde Bogotá aterrizó en el aeropuerto militar de Villacoublay, a las afueras de París, donde la aguardaban el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su esposa, Carla Bruni, para darle la bienvenida.
Minutos antes Francia salió a desmentir un supuesto rumor sobre el pago de 20 millones de dólares por el rescate de la liberación de la rehén colombo-francesa.
"La respuesta es muy sencilla: no", contestó en una rueda de prensa el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores, Eric Chevallier, al ser preguntado al respecto después de que una radio suiza informara del pago de u$s 20 millones a la guerrilla de las FARC.
La Radio Suisse Romande (RSS) citó hoy a una fuente que no concretó y que calificó “fiable”, según la cual la guerrilla recibió ese dinero y la operación militar colombiana en la que fueron rescatados el miércoles Betancourt y otros 14 rehenes sólo fue una farsa.
Según la radio, en el origen de la transacción estaría EE.UU., tres de cuyos ciudadanos estaban entre los liberados.
Chevallier recordó hoy que Francia no tuvo nada que ver con esa operación militar “ni con sus modalidades de financiación, si es que hubo esas modalidades de financiación”.
El secretario general del Elíseo, Claude Guéant, elogió ayer la “muy buena” actuación del Ejército colombiano, en la que no fue disparado ni un solo tiro, y aseguró que Francia se enteró de la liberación de Betancourt 15 minutos antes de que los despachos de la prensa colombiana dieran la noticia.