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“La calle más larga, el río más ancho, las minas más lindas del mundo... El dulce de leche, el gran colectivo...”, dice la Bersuit desde “La argentinidad al palo”, reflejando ese sentimiento porteño de creer que hemos aportado mucho al planeta.
A esa lista ahora hay que agregarle la habitación de hotel más cara de América latina, que cuesta u$s 8000 la noche y es la más costosa entre las 110 que tiene el Faena.
Si bien la identidad de sus huéspedes es un secreto bien guardado, la Suite F del sexto piso del hotel de Puerto Madero está exclusivamente reservada para diplomáticos, empresarios, miembros de la nobleza, algún que otro político y personalidades internacionales que prefieren el bajo perfil. Por eso es la única de ese hotel cinco estrellas que cuenta con una entrada de acceso privado.
Uno de los hombres de negocios latinoamericanos más poderoso que llegó con su jet privado de paso para Punta del Este y un empresario asiático en busca de caballos de polo argentinos para comprar fueron de los últimos que la usaron.
Decorada con valiosas piezas de arte adquiridas en el exterior especialmente por Alan Faena, posee retratos originales de Evita y Perón, una obra de Andy Warhol y muebles diseñados por Philippe Starck. La Suite F cuesta u$s 3000 más que la Imperial, otra de las más caras del hotel, y u$s 7100 más que las habitaciones convencionales del Faena por las que hay que pagar u$s 900 diarios.
La mayoría de quienes la utilizan lo hacen por tres noches. Es decir, dejan en la caja del Faena u$s 24.000 por dormir en una cama de dos plazas, obra de Philippe Starck, cubierta por sábanas de algodón egipcio de 400 hilos y un cubrecama de nutria de verano con forro de seda beige. Todo muy exclusivo, como también sus paredes revestidas en madera de caoba rayado, o las ventanas con cortinas color borgoña de shantung de seda de la India.
También suele ser un lugar de encuentro para cenas, cócteles o reuniones de celebridades o empresarios que la eligen por sus dimensiones y su privacidad. Steven Tyler y Kyle Minogue son algunos ejemplos.
De hecho, quien tiene la posibilidad, y el dinero suficiente, para dormir en la Suite F puede solicitar que el chef del Faena, Mariano Cid de la Paz, le cocine en la habitación alguna de las comidas que componen la carta del hotel.
En el comedor se destaca una mesa artesanal de madera de algarrobo para ocho personas, con sillas estilo Luis XV, doradas a la hoja y tapizadas en terciopelo rojo. También hay aplicaciones y detalles en bronce y un chandelier antiguo de cristal tallado rojo comprado a un anticuario de Granada, España.
En una isla de diseño Starck, se encuentra la cocina con base en madera tallada, dorada a la hoja estilo francés y tapa de mármol arabescato.
En el living, los muebles están dispuestos a modo de espejo, y en su pared oeste hay una biblioteca de 10 metros con una colección entera de libros de diseño, historia, arquitectura y láminas compradas en santerías en la India. El piso de ébano está cubierto por una alfombra tejida a mano sobre la que se ubican dos sofás Chesterfield de cuero rojo con tapices peruanos antiguos en sus espaldas.
Sobre la chimenea hay dos plasmas de 42 pulgadas. Este sector se completa con un vestidor y un baño revestido en vidrio y pisos de mármol arabescato, con bañera Starck y grifería Hans Grohe. Además, la suite tiene otro dormitorio con camas king size y baño completo.