La confianza del consumidor estadounidense cayó más de lo esperado en junio, al alcanzar el mínimo nivel en 28 años, según un informe elaborado por la Universidad de Michigan.
De acuerdo al relevamiento, la caída de la confianza del consumidor se origina en los altos precios del petróleo y la creciente pérdida de empleos.
Según el trabajo, la confianza del consumidor cayó en junio a 56,4 la más baja desde el registro de 51,7 de mayo de 1980, cuando el indicador alcanzó mínimo histórico. La lectura final del mes anterior había sido 59,8.
El registro del índice comenzó en 1952, aunque se elabora desde 1946.
El sondeo también mostró que las expectativas de inflación a cinco años se mantenían estables, en el máximo de 3,4% alcanzado en mayo, que fue mayor nivel en 13 años.
En sus últimos informes, los funcionarios de la Reserva Federal (FED) de EE.UU. se centraron en las expectativas de la inflación a largo plazo.
La persistencia de las fuertes presiones inflacionarias destaca el dilema que afronta la FED para luchar contra el aumento en los precios o apoyar a una tambaleante economía.