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No saben ni cuánto costará ni qué día exactamente podrán retirarlo. No pudieron palparlo, hacer consultas, ni siquiera mirarlo. Pero están apurados por marcar tendencia.
En solo cuatro días, 20.000 argentinos reservaron el iPhone, el ya mítico teléfono de Apple que llegará al país en julio. Sin darlo a conocer, Claro, la filial de América Móvil que firmó el primer acuerdo para traer la terminal al país, habilitó el martes una página que permite pedir el aparato vía e-mail y hasta el viernes ese fue el número de usuarios que lo gestionó. La operadora no lanzó el sitio el lunes por el feriado y –según trascendió– optó por no difundir masivamente la alternativa por los exigentes requerimientos de Apple en materia de publicidad.
De hecho, Claro (ex CTI) recién confirmó el martes de la semana pasada que traerá el teléfono en julio, hasta ese momento solo había especulaciones sobre la fecha. Movistar, que también acordó con Apple la comercialización en la Argentina, también está preparando una página para las reservas.
De todas formas, estos 20.000 apurados parecen rezagados al lado de los que ya lo adquirieron en el exterior o a través de los sitios de subastas on line. Por caso, en De Remate.com informaron el mes pasado que tenían más de 300 productos publicados relacionados con el teléfono.
El iPhone llega tardíamente a la región, a un año de su lanzamiento a nivel mundial y con mercados que ya se acercan a la saturación. En la Argentina ya hay unos 32 millones de usuarios, casi el 10% de los 350 millones de América latina.
Según datos de la consultora Carrier y Asociados, la venta de celulares alcanzó su pico en 2006, con 12,7 millones de unidades importadas. En todo el año pasado, esa cifra cayó a 11,2 millones y para 2008 se espera que el número descienda a 10 millones. A diferencia de otros años, cuando lo que impulsaba las adquisiciones eran las incorporaciones de clientes a la base, actualmente lo que tracciona el mercado son las reposiciones. El lanzamiento de nuevos servicios y la red de tercera generación (3G) –que permite, por ejemplo, acceder a banda ancha desde el móvil o ver videos– obligan a comprar terminales más modernas .
Uno de los principales atractivos del iPhone es su pantalla táctil, es decir, que no requiere de teclado. Esta además tiene 8,75 centímetros, lo que la convierte en una de las pantallas más anchas de las terminales que hay en plaza, lo cual permite visualizar mejor las imágenes. Curiosamente, esas no son las ventajas más explotadas por los usuarios, según se desprende de una encuesta realizada en Estados Unidos por Rucibon Consulting entre 460 portadores. De acuerdo a ese relevamiento, la prestación más utilizada es la de e-mail. Y un dato sugestivo: desde que los poseen, los clientes incrementaron un 24% su factura de consumo.