American International Group (AIG), la mayor aseguradora del mundo, registró pérdidas peores a las esperadas. La compañía se vió afectada por la crisis crediticia y su exposición a la deuda respaldada con préstamos hipotecarios.
El brusco deterioro en las cuentas de AIG forzó a la aseguradora a anunciar una macroampliación de capital, por importe de u$s 12.500 millones.
La mayor aseguradora mundial no sólo no logró salvarse de la crisis crediticia, sino que en el primer trimestre sufrió pérdidas de u$s 7.800 millones, mucho mayores de las previstas. Estos resultados nada tienen que ver con las ganancias de u$s 4.130 millones obtenidos en el mismo periodo del año anterior.
Las cuentas trimestrales fueron arrastradas por unas provisiones multimillonarias, de u$s 9.110 millones, para hacer frente a las pérdidas de valor en sus activos, consecuencia de la crisis en el mercado del crédito.
La sucesión de cifras aportadas por la aseguradora estadounidense provocaron un traspiés del 7,5% en sus títulos durante los mercados fuera de hora de Wall Street, que podría extenderse a la apertura de la jornada regular.