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El 8 del 8 del 8. Es fácil, no se puede olvidar. Ese día, en Beijing, con un aire contaminado, con protestas de los tibetanos, y con miles de millones de telespectadores del mundo entero, comenzará la cita olímpica más promocionada de los últimos tiempos. Faltan 100 días. Y en esa cuenta regresiva está el milagroso deporte argentino que, pese a la casi indiferencia estatal, sigue generando atletas que sueñan con un podio olímpico.
Está claro que la estatura del deporte de un país no se mide por medallas olímpicas, pero es una buena aproximación. Y, aunque no sea una regla exacta, los resultados deportivos suelen estar asociados a los presupuestos asignados a esta materia. En Atenas 2004, por caso, los primeras 10 lugares del medallero fueron para Estados Unidos, China, Rusia, Australia, Japón, Alemania, Francia, Italia, Corea del Sur y Gran Bretaña; 8 de las economías más fuertes del mundo y dos emergentes destacados (Australia y Corea).
Nuestro país clasificó, hasta aquí, a los seleccionados masculinos de fútbol y básquetbol (que defenderán el oro) y a los femeninos de hockey (bronce en Atenas) y fútbol. Ahí están más de la mitad de quienes nos representarán en la capital china. Se quedaron sin pasaje los varones del hockey y es difícil que se suban al avión los seleccionados masculinos de vóleibol y handball y el femenino de básquetbol, aunque aún cuenten con chances de clasificar.
Después están los “sueltos”, los “raros”, infatigables luchadores que suelen enfrentarse a rivales con mejores condiciones de entrenamiento y a propios dirigentes que lejos están de sus capacidades y ganas. La lista, sin gran recambio respecto a cuatro años atrás, incluye a Juan Curuchet y Walter Pérez (ciclismo), Camau Espínola-Santiago Lange y Javier Conte-Juan de la Fuente (yachting), Georgina Bardach y José Meolans (natación), Germán Chiaraviglio y Jennifer Dahlgren (atletismo), Santiago Fernández (remo), Vanina Sánchez Berón (taekwondo) y Miguel Albarracín (judo). Grandes campeones, nombres olímpicos, apenas un puñado de elegidos.