A pesar de que el conflicto entre el gobierno y el campo está en tregua, las repercusiones no terminan de apaciguar los ánimos.
Hace dos días cuando se levantó la medida en Gualeguaychú, Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, denunció que las compensaciones “fueron dirigidas a cinco grandes empresas que casualmente se encuentran los amigos del Gobierno”, entre ellas nombró a La Serenísima, Molinos y AGD.
A modo de respuesta y para dejar claro su posición, La Serenísima emitió un comunicado de prensa. Allí indica que “para industria láctea en particular, en febrero de 2007, el ministerio de Economía creó un sistema complementario de compensaciones con el fin de evitar el traslado del aumento del costo de la leche cruda al precio de la leche al público”.
Y más adelante, sigue: “la empresa cobra compensaciones simplemente porque cumple con lo exigido por el Gobierno, y porque no traslada sus mayores costos al consumidor".
“Mastellone Hnos. S.A. garantiza así su compromiso con el consumidor, abasteciendo las góndolas con productos de máxima calidad, y a precios acordes a la situación del mercado argentino”, finaliza el comunicado en clara respuesta a las denuncias del líder agropecuario.