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Son argentinos y triunfan en España. No se trata de Lionel Messi, la espada del Barcelona que con sus 20 años deslumbra al Camp Nou, ni de Diego Milito, atacante del Zaragoza y delantero de la selección argentina.
Tampoco el film Nueve Reinas, del desaparecido Fabián Bielinsky, que hizo saltar la taquilla en tierras ibéricas.
Las nuevas estrellas de las calles españolas son los maxikioscos, una especie de origen local que hace furor en las tierras de Cervantes, según consigna el diario El Mundo.
Rebautizados “kioscocity”, estos centros de venta polirrubros comenzaron de a poco a desembarcar en el Viejo Continente y hoy tienen un lugar propio en la Gran Vía madrileña. Según El Mundo, el primer bazar de este tipo abrió en 2002, en el número 50 de esa histórica calle, pero paulatinamente se expandió por la geografía de la capital española.
Definidos como “un negocio muy argentino en el que se puede desde comprar un souvenir, enviar una remesa al extranjero o tomar mate”, estos establecimientos cautivan a los locales con una oferta muy conocida en la Argentina: negocio abierto las 24 horas, con espacio para desayunar, almorzar o cenar.
Los maxikioscos europeos apuntan al turista y a los consumidores locales. Pero también se convirtieron en centro de reunión de argentinos que buscan combatir la melancolía con alfajores, dulce de leche y yerba mate.
Todo eso combinado con camisetas del Real Madrid, el Barcelona, La Coruña, el Atlético y hasta Rafa Nadal.
“El más grande se ubica en Madrid, en el número 43 de Montera, y tiene dos pisos. En el inferior hay una barra para desayunar o tomar una copa, según las apetencias, y enfrente está la tienda, donde se pueden adquirir camisetas de fútbol, muñecas vestidas de sevillanas o abanicos, entre otros elementos del folclore español”, describe cual crítica costumbrista el periódico.
“El primer kiosco nació en la calle Pueyrredón, con Oscar Capi, en el Ombú del Once”, explicó a El Mundo Diego Mellino, yerno del fundador y responsable de su expansión en el Viejo Continente.
La familia suma casi tres decenas de kioscos entre Buenos Aires y Madrid, y buscan engrosar su presencia en Europa.
“En el próximo año abriremos dos o tres tiendas en Madrid, aunque después iremos a otros lugares como Barcelona o Canarias”, augura Mellino.
En rigor, la proliferación de maxikioscos es hija de la crisis que comenzó a reflejarse a fines de los ‘90 y estalló en 2001. En la década de los ‘90, los kioscos tradicionales, con una oferta mucho más limitada que difícilmente superaba las golosinas y los cigarrillos, sufrieron la metamorfosis. Bajo el lema “Todo vale a la hora de esquivar la debacle económica”, agregaron primero una gastronomía básica (panchos, por ejemplo) hasta la más sofisticada incorporación de teléfonos e Internet.
Amplio éxito
La buena fortuna que corren los maxikioscos en España es otro capítulo de una novela más larga: el éxito de argentinos en todos los rubros. Entre ellos, la marca de helados albicelestes GianGrossi, que tiene 17 heladerías principalmente en España, pero también en México, mientras analiza el desembarco en Marruecos y en los Estados Unidos.
De acuerdo con un estudio realizado en España por el Instituto de la Empresa (IE), que mide la actividad empresarial en el país, los inmigrantes provenientes de estas tierras son los que más se destacan por su trabajo en la península durante las últimas tres décadas.
Según datos de principios de 2007, los argentinos conducían los destinos de cerca de 21.000 empresas.