El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, defendió hoy la aplicación del aumento del ABL y negó que la Legislatura derogue la suba. Además, consideró que “la presentación de una ley por parte de la oposición para anular el incremento busca entorpecer su gestión”.
“Esto debería haber sido una secuencia de aumentos y no de un solo saque, donde se restablece el valor de equilibrio”, dijo Macri en diálogo a Radio 10, y agregó que “el valor de referencia no es disparatado, sino mucho más bajo que varios distritos de las provincias que nos rodean, lejos del 1% del valor de la propiedad”.
Macri criticó la “dejadez y la improvisación de la política que dejó pasar 14 años sin ajustar, en un contexto inflacionario y con un 300% de devaluación” y justificó que “cuando uno compara con el valor de la propiedad suena razonable el valor final al cual se llega”.
“La realidad es que esto debería haber tenido un aumento paulatino en 2003, 2004, 2005, 2007, sobre todo después de la devaluación, y que acompañe todo este proceso de inflación y aumento de la propiedad”, agregó.
En tanto, precisó que 25 mil boletas sobre 1 millón 600 son las que “han recibido un aumento muy superior a la media en zonas como Recoleta y Palermo” y puso como ejemplo a su propia madre, a “quien le aumentó casi 4 veces”.
No obstante, dijo que “si hay algún caso en el que el cálculo haya sido mal hecho, en Rentas lo atienden y presurosamente se lo van a corregir”.
Macri recordó que el aumento del ABL “arrancó con una propuesta de Jorge Telerman que fue cuestionada por la Legislatura, que luego estudió el tema e hizo una propuesta más equilibrada, con zonas más pequeñas para evitar iniquidades mayores, lo que tomó un debate profundo en el que trabajaron varias semanas”.
En cuanto al proyecto presentado ayer, jueves, por la oposición para anular el aumento, el jefe de gobierno porteño dijo que “tiene que ver con la política, con entorpecer y no dejar gobernar”, y acusó a esos dirigentes de “decir cosas para acomodarse porque les conviene cuando el recinto debatió, acompañó y aprobó el aumento”.
“La pelea de fondo que tenemos que dar es cambiar la cultura del gasto por la inversión. Nuestro desafío es achicar el gasto político y bajar los cargos”, afirmó.
En ese sentido, también defendió la decisión “de no renovar dos mil contratos que vencen a fin de año, con un salario promedio de entre 2 y 3 mil pesos, entre los cuales habrá ñoquis y habrá gente que trajo la política en el último año”, según Macri.