El presidente de Repsol YPF, Antonio Brufau, advirtió hoy que algunos países de América latina podrían pasar a ser importadores netos de energía si, por un lado, "mantienen el ritmo de crecimiento y las medidas que incentivan la demanda de crudo", mientras por otro "siguen sin facilitar las inversiones, afectando a la disponibilidad futura de la oferta".
El sitio web del diario español "Expansión" consigna hoy que, en su intervención en el Foro Latibex, en Madrid, "Brufau no citó expresamente ningún país, pero sí abogó claramente por reforzar la estabilidad y transparencia de los sistemas institucionales latinoamericanos". Frente a esto, el empresario solicitó mayor "cooperación del sector público" y un marco jurídico "donde las empresas puedan trabajar con reglas de juego claras".
El directivo hizo este "aviso" en relación "a las últimas amenazas lanzadas desde algunos gobiernos de la región". Aunque en sus reclamos quedaron claramente exceptuados Brasil y Venezuela, cuando se refirió al riesgo de que algunas naciones se conviertan en importadoras netas de crudo: "No sería lógico ni conveniente llegar a esta situación", expresó. Y propuso "encontrar la forma de aumentar el gasto en exploración y producción y en infraestructuras, tanto por parte de las empresas privadas como de las nacionales, para así dar respuesta a la demanda y a las necesidades de la población".
La semana pasada, la Argentina impuso retenciones adicionales a las exportaciones de crudo y también a los combustibles, para evitar aumentos de precios en los surtidores, que hoy reflejan valores locales inferiores a los que rigen en el resto de la región.
El máximo directivo de la petrolera reclamó "facilitar la inversión", e interpretar esta medida como la mejor política para "reducir la pobreza"; algo que, según dijo, "se está entendiendo en muchos países, pero no en todos".
El español pidió también "una base de estabilidad y transparencia del sistema institucional", como condiciones para "enfrentar los problemas políticos que dificultan la creación de modelos de estabilidad, donde las empresas puedan trabajar con reglas de juego claras".
Y concluyó que resulta necesario "una política de cooperación del sector público, con una visión a largo plazo para que pueda producirse un aumento de la inversión y el crecimiento".