El BBVA Banco Francés levantará la hipoteca que pesa sobre las 20 hectáreas que ocupa el pueblo cordobés Olivares de San Nicolás, si la empresa deudora Olivares y Viñedos San Nicolás manifiesta su vocación de venderle a los pobladores a precio simbólico esa porción de tierras.
"El interés del Banco es cobrar la deuda, no rematar el pueblo", afirmó el director de Relaciones Institucionales del Banco, Gonzalo Verdomar Weiss.
El ejecutivo precisó que "Olivares y Viñedos San Nicolás tiene una deuda muy importante que tomó con la entidad en junio de 1993, por la cual como garantía se labró una hipoteca sobre las tierras y, a menos de un año, la sociedad incumplió con los pagos hasta el día de hoy".
“La ejecución de la hipoteca responde a los usos y costumbres de cualquier crédito a empresa”, apuntó.
De todos modos, Weiss subrayó que “hay un tema social” que al Banco Francés “le preocupa” ya que la hipoteca alcanza a “2.200 hectáreas, de las cuales 900 están en producción”.
“El pueblo no llega a ocupar 20 hectáreas, y tampoco se encuentra dentro del área que produce. Si el propietario tiene vocación de que el pueblo no sufra angustia, debería manifestar en forma firme su voluntad de vender a un precio simbólico esas 20 hectáreas, y cada poblador escriturar a su nombre el inmueble”, remarcó.
La polémica surgió luego de que el juez civil porteño Carlos Molina Portela fijara el 18 de diciembre como fecha para rematar el pueblo Olivares de San Nicolás, en Córdoba, a raíz de las deudas que mantienen los dueños de las tierras en las que está emplazado.
Molina Portela rechazó una medida cautelar presentada por Miguel Díaz, actual jefe comunal de Olivares de San Nicolás, departamento de Ischilín, situado a 14 kilómetros de Cruz del Eje, donde viven unas 800 personas en 150 viviendas.
Olivares de San Nicolás está emplazado en una fracción de campo de 2.216 hectáreas, en su mayoría dedicadas al cultivo de olivos.
El fallo de Molina Portela se encuentra a consideración de la Sala E de la Cámara, integrada por los jueces Fernando Racimo, Juan Carlos Dupuis, y Mario Calatayud.